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INDUSTRIAS DE ALIMENTOS - NUTRICION

ROSCA DE REYES - PERÚ

Por: Cecilia Portella Morote

El escenario es el mismo, pareciera ser que el mundo se detiene entre los vivos colores de un papel de regalo y las caricaturescas detonaciones de alguna bombarda vedada. Los saludos van acompañados de besos y apretones de mano más fuertes que los del resto del año; los abrazos cargan el clima de buenas vibraciones, y todo en nuestro quehacer adquiere –aunque sea solo por unas semanas- un delicioso sabor a fraternidad y compañerismo, que quisiéramos atrapar para que dure todo el año.

Y es en este mismo escenario que la fiesta continúa.  En nuestros pueblos las tradiciones engloban una serie de costumbres con características artísticas algunas, con situaciones peculiares otras tantas; con música, la mayoría de las ocasiones; pero siempre con alguna comida, dulce o platillo para compartir. Siendo la acción de donar en toda su extensión, lo que motiva la celebración.

En el Perú, estas costumbres se realizan con mayor arraigo en el ande: las roscas, los panecillos, todos hechos a base de quinua, trigo o maíz, siempre con sabores dulzones, que nos recuerdan que son los niños, quienes inspiran esta tradición.  Niños que encarnan al mismo niño Jesús que fue visitado por los Magos de Oriente, a quienes también la usanza llamó reyes.

Esta festividad es básicamente religioso-costumbrista, si se nos permite remontar en sus orígenes, llegaremos hasta el Evangelio según Mateo, donde se hace mención de la encomienda que hace Herodes a los magos… “Entonces Herodes llamó en privado a los Magos, y les hizo precisar la fecha en que se les había aparecido la estrella…”. Bien podría optar por copiarles lo que sigue, pero los invito a continuar con este relato en los siguientes versículos de Mateo, en el capítulo 2.  

La alegría de los magos al encontrarse con el niño, según relata la Biblia y la posterior entrega de regalos, todos con su respectivo simbolismo, es lo que se representa desde España hasta América cada 6 de enero, para ser más exactos.  También de España heredamos esta costumbre que inclusive han hecho suya todos los sudamericanos que ya se han asentado en otras ciudades alrededor del mundo.

Empiezo el Año 2010 y cierro un 2009, en líneas generales grato, con un artículo escrito por quien colaboró, aportó y me acompañó en muchas ocasiones con importantes investigaciones, datos e información, que a través de nuestra acostumbrada crónica semanal llegó a ustedes.  Rodolfo Tafur Zevallos, “Locrito” para los amigos, es autor de estas próximas líneas, que sobre la Rosca de Reyes, versa.

LA TRADICION MEXICANA

Y ya que de México hablamos, nuestro amigo Rodolfo prefiere empezar mencionando a Laura Esquivel, que en su novela “Como agua para chocolate” dice: “Cuando los invitados están llegando al rancho, se oye el galope de varios caballos. Tita va a la puerta y ve a una compañía de revolucionarios y al mando de la tropa cabalga su hermana Gertrudis, se abrazan y dice: He venido a partir La Rosca de Reyes”.

En muchos países, entre ellos México, los regalos a los niños se hacen el 6 de enero, dado que ese día fueron los tres reyes magos quienes llegaron ante el pesebre de Jesús a entregar sus regalos.  La preparación más importante es la famosa Rosca de Reyes. 

Normalmente se esconde un pequeño regalo u objeto valioso dentro de la rosca. La persona que lo encuentre tiene derecho a pedir un deseo, además de hacerse acreedor al buen deseo de tener un año fructífero. En compensación, el que encuentra el regalo deberá celebrar el día 2 ó 3 de febrero la fiesta a la Virgen de la Candelaria, ya que, se dice, la Virgen María ha pasado exitosamente la prueba de la cuarentena post parto.

El nacimiento de la Rosca de Reyes no tiene ninguna relación con los famosos Reyes del Oriente, como tampoco con el nacimiento y adoración del Hijo de Dios. Su origen está relacionado con los saturnales romanos.  Esta festividad está vinculada con el dios Saturno, que tenía como objeto que el pueblo romano festejase la llegada de los días más largos, luego del solsticio de invierno -21 de diciembre en Europa-.

En estas fiestas llamadas Saturnalias era común el desenfreno y mientras durase la fiesta se distribuía entre los pobres y ricos una especie de pan de forma circular y plana con dátiles, miel e higos, esta última infrutescencia era de presencia obligada porque simbolizaba lo femenino. Se acostumbraba a esconder un haba en dicha preparación y aquel que lo encontrase era nombrado rey por un día.  Si este hallazgo le correspondía a un esclavo, su libertad era asegurada por lo menos durante toda la fiesta.

En el siglo III d.C., la Iglesia oficializó la fiesta de los reyes magos y a partir de aquel momento se distribuyó un pan o torta también con un haba entre los pobres. En Francia se popularizó una torta llamada Roí de la Fève o Rey del haba. Si era un niño quien encontrara la famosa “haba”, recibía muchos regalos y atenciones especiales.

A España llegó de la mano de Carlos V, quien introdujo desde Francia la "Galette des rois". Esta tradición se trasladó desde la península Ibérica a América; se asentó preferentemente en México.  En el Perú, pese que fue el Virreinato más importante no tuvo la acogida que se esperaba pues la diferencia climática entre México y Perú en el mes de enero era notoria.

Posteriormente, los mexicanos del siglo XIX introducen una nueva práctica, en plena fiesta del 6 de enero en donde durante el reparto de la Rosca de Reyes colocaban dos sombreros y en uno de ellos ponían el nombre de los hombres solteros y en el otro, el nombre de las mujeres solteras; se sacaba papeles con estos nombres, dando así origen a nuevas parejas.  Era una buena forma de conseguirlas. A esta fiesta le llamaban “la Fiesta de los compadres”.  Como anécdota también se cuenta que era un deber de los comensales, dejar reservado un pedazo de roscón para el primer indigente que tocase a su puerta.

EN OTRAS LATITUDES

Queda demostrado que fue México quien adoptó mejor las costumbres hispanas en esta parte del continente. Y que un derroche de panes, bizcochos y roscas trenzadas abarroten mesas y se deshagan en las manos de sus oportunos comensales. En Chile, como en los demás países católicos, las fiestas navideñas terminan con la Epifanía del Señor, el 6 de enero. 

En el país sureño, la fiesta recibe el nombre de Pascua de los Negros, se dice en honor al rey Baltasar. Al otro lado del mundo, en Rusia, la particularidad es que se celebra la Navidad en fechas que el mundo occidental recuerda la Bajada de Reyes, en este país, se acostumbra comer pan, torta, miel y requesón, acompañando el banquete con vodka. 

La tradición en España es consumir el roscón de reyes, que contiene también una sorpresa en su interior, al igual que en México, esto además del haba, que en este caso no es premiado si no, obligado a pagar el roscón. También se acostumbra dejarle algo de comer como algún vino y dulces a los reyes magos y sus camellos. Los platos al día siguiente aparecen vacíos y en su lugar aparecen los regalos.

Regalos por aquí y por allá, regalos que se entregan y reciben en la noche buena, saludos y banquetes en Año Nuevo, y más regalos, roscas y vino, el 6 de enero.  Desde Puerto Rico hasta España, desde México a Uruguay, las celebraciones continúan. En estas se incluye a los niños al momento de compartir los dulces y también se les da tareas como cortar el pasto y dejarlo para alimentar, representativamente, a los camellos de los magos que llegarán a dejarles los obsequios respectivos.

En nuestro país habrá que tomar “rompope”, una especie de ponche batido con algarrobina, leche, huevo y aguardiente. Habrá que adentrarse en costumbres e interiorizar tradiciones para encontrarle un sentido vivo a esta celebración. Se dice que los niños reciben regalos, por el simple hecho de ser niños.  Se les insta a estudiar y a portarse bien, y aunque sencillos o muy humildes, los regalos casi siempre llegan a las manos traviesas de los pequeños.

Los mayores ya no esperamos regalos.  El gusto por compartir aunque sea estos 15 días del año, la última semana de un año y la primera del que llega, satisface nuestros afanes y a veces nos hace sentir mejores personas.

Equivocados o no, lo importante es dar, sin esperar recibir, “dar gratuitamente”, como bien decían las religiosas que dejaron marca en mi vida, pero sobretodo recordando que los mejores obsequios, los más importantes dones, somos nosotros mismos; con nuestras carencias y limitaciones; con nuestros afectos y sensibilidades.

Soy yo, despojada de posturas y caretas; eres tú, libre, sin prejuicios, ni complejos.  Somos todos, hijos de un país, de una cultura, de una tradición; producto de las costumbres, pero también de las raíces; descendientes de una raza o de una mezcla de ellas. 

Somos hijos, pero también hermanos, llamando del nombre que queramos a nuestros padres.  Hijos de la madre tierra, hijos de una nación, hijos de un Dios, hijos de nuestras propias soberbias; interesa poco la línea de donde provengamos, lo importante es que esta última semana del 2009 y esta primera del 2010 nos encuentre en comunión con nuestras costumbres, con nuestras creencias, con nosotros mismos… Y en lo que a mi respecta, seguiré celebrando la vida, total, mi año nuevo personal, recién esta por llegar…

NUEVO LIBRO - PERSONAJES DE LA HISTORIA

Personajes

De La Gastronomía Universal

 

Tengo una enorme satisfacción en poder compartir con ustedes una mixtura de la biografía, la historia y la leyenda, el arte y la técnica, el sabor y la pasión que rodean al mágico mundo de los protagonistas de la gastronomía universal.

 

Gozo del privilegio de ser un profesor a tiempo completo, lo que me permite dialogar extensamente, a través de la investigación, con maravillosos seres, poderosos dioses, toscos hombres prehistóricos, refinados y nobles señores, misteriosos alquimistas, exactos profesionales, minuciosos científicos, laborioso campesinos, creativos artistas y muchos otros personajes que tienen en común un inmenso amor por la naturaleza, que es la vida misma.

 

Este primer conjunto de admirable gente me ha permitido intervenir y disfrutar de su obra, me han explicado sus logros, he compartido sus sueños a través de todas las épocas, me han transmitido su emoción, sus alegrías y sus tristezas, que presento con profundo respeto y admiración en este libro homenaje a los protagonistas del refinado universo de la buena mesa.

 

Espero que las figuras que presentamos en esta obra, los cautiven, como lo han hecho conmigo. Confió que se vuelvan sus amigos y confidentes y ustedes de esta manera se incorporen simbólicamente a la gran legión de personas que quieren contribuir con una sonrisa, con mucho amor, con la honestidad del trabajo, a que la vida sea mejor.

 

La gastronomía, es un gran tema, rodeado de alegría, optimismo, recompensa, nos brinda la oportunidad de participar, de comprender el significado de la armonía, estos son algunos de los ingredientes principales del supremo objetivo, lograr una buena vida, que nos permita transitar alegremente, con plena satisfacción, en el camino de nuestra existencia rumbo a la eternidad.

 

En el Instituto de los Andes hacemos investigación, como lo deberían hacer todo centro educativo en busca de la excelencia, uno de los principales proyectos es el denominado La Historia del Mundo en Movimiento, es muy completo y tiene numerosos e importantes capítulos, cada uno generara su propio libro como medio de expresión.

 

Presentamos en este libro, con mucho afecto, una muestra representativa de los Personajes de la Gastronomía Universal..

 

Ing. Jaime Ariansen Céspedes

Investigador de  Historia de la Gastronomía.

 

Índice

 

Índice Cronológico

 

DIONISOS = 1500 (a.C)

ANFITRIÓN = 1495 (a.C)

SOLÓN = 639 (a.C)

ASPASIA DE MILETO = 470 - 400 (a.C)

ARQUESTRATO = 318 (a.C)

LUCIO LICINIO LUCULO = 117 – 56 (a.C)

APICIO = 25 (a.C)

TRIMALCION = 18 (a.C)

AULO VITELIO GERMÁNICO = (14 - 69)

HELIOGABALO = (203 - 222)

TAILLEVENT, GUILLAUME TIREL = (1314-1392)

BARTOLOMEO SACCHI = PLATINO DE CREMONA = (1421 – 1481)

LEONARDO DA VINCI = (1452 - 1519)

ERASMO DE ROTTERDAM = (1466 - 1536)

CATALINA DE MÉDICI = (1519 - 1589)

LOUIS DE BECHAMEL = (1603 - 1703)

FRANCOIS PIERRE DE LA VARENNE = (1615 - 1678)

FRANCOIS VATEL = (1631 - 1671)

FRANCOIS MASSIALOT = (1660 - 1733)

VINCENT DE LA CHAPELLE = (1690 - 1745)

ANTOINE AUGUSTE PARMENTIER = (1737 - 1813)

JOHANN JACOB SCHWEPPE = (1740 - 1821)

NICOLAS APPERT = (1749 - 1841)

CHARLES-MAURICE DE TALLEYRAND-PERIGORD = (1754 - 1838)

ANTOINE BEAUVILLIERS = (1754 - 1817)

JEAN ANTHELME BRILLAT-SAVARIN (1755 - 1826)

ALEXANDRE BALTHAZAR LAURENT GRIMOD DE LA REYNIERE = (1758 - 1837)

DOSSIER BOULANGER = (1765 - ?)

ANTONIO CAREME = (1783 - 1833)

ADOLPHE DUGLÉRÉ = (1805 - 1884)

ALEXIS SOYER = (1809 - 1858)

CHARLES ROBERT DARWIN = (1809 – 1882)

HENRI NESTLÉ = (1814 – 1890)

PELLEGRINO ARTUSI = (1820 - 1911)

LOUIS PASTEUR = (1822 - 1895)

GEORGES AUGUSTE ESCOFFIER = (1846 - 1935)

PANETTONE

El panettone, panetone o panetón (en milanés panetùn o panetton) es un bollo con pasas tradicional de Navidad en Milán (Italia). Tiene forma de cúpula y se elabora con harina, levadura, huevos, mantequilla, azúcar, pasas y fruta cristalizada.

Dada su popularidad internacional, se vienen realizando esfuerzos para obtener una Indicación Geográfica y una Denominación de Origen Controlada para este producto. Estas iniciativas han cobrado mayor importancia en los últimos años dada la creciente competencia en latino américa, donde el panettone está muy presente en las fiestas navideñas.

Con su típica forma de cúpula y una altura de unos 12 a 15 cm, se sirve en tranchas verticales, acompañado de vinos dulces como el asti spumante o el moscato, e incluso con vinos con más cuerpo y por qué no, con bebidas calientes.

El panettone se come de diferentes maneras, ya sean transchas finas o gruesas, para el desayuno o como postre al final del almuerzo. En algunos países se sirve tostado, y se unta con salsas y mermeladas o se recubre o rellana con cremas.





Historia

Los antiguos romanos fueron los primeros en endulzar un pan con levadura con miel. Se testimonia su presencia en una pintura del siglo XVI de Brueghel el Viejo y en un libro de recetas de Bartolomeo Scappi, cocinero personal de papas y emperadores en los tiempos de Carlos V.
Hay muchas leyendas sobre el origen del panettone. Según la primera de éstas, la historia de este postre nació hace más de cinco siglos, alrededor de 1490, cuando un joven aristócrata, Ughetto Atellani de Futi, se enamoró de la hija de un pastelero de Milán. Para demostrarle su amor se hizo pasar por aprendiz de pastelero e inventó un pan azucarado con forma de cúpula a base de frutas confitadas y aroma de limón y naranja. Los milaneses empezaron a acudir en masa a la pastelería a pedir el «pan de Toni», así se llamaba el ayudante, y de ahí viene el nombre de panettone.


Según otra leyenda, probablemente más conocida, el panettone nació en la corte de Ludovico il Moro, señor de Milán desde 1494 a 1500, en la Nochebuena. Se cuenta que el Duque celebró la Navidad con una gran cena, llena de deliciosos platos dignos de la riqueza de la corte milanesa. El postre iba a ser la natural conclusión de tan lujoso banquete, sin embargo, al momento de sacarlo del horno, el cocinero se dio cuenta que se había quemado. Hubo un momento de terror en la cocina de Ludovico, pero afortunadamente un lavaplatos llamado Toni había pensado utilizar las sobras de los ingredientes para amasar un pan dulce y llevárselo a su casa. Dada la situación, el joven Toni propuso al cocinero servir su pan como postre. Era un pan dulce muy bien subido, lleno de fruta confitada y mantequilla que fue llevado inmediatamente al Duque. El inusual postre tuvo un enorme éxito y Ludovico preguntó al cocinero quién lo había preparado y cuál era su nombre. El cocinero presentó al Duque al joven Toni, quien confesó que ese postre todavía no tenía nombre. El señor entonces decidió llamarlo «Pan de Toni», que con los siglos se convertiría en panettone.

El primer registro del panettone como dulce navideño tradicional milanés es un artículo del escritor iluminista Pietro Verri en el siglo XVIII, que lo llama pane di tono (‘pan grande’).
Su industrialización hizo que su consumo se hiciera tradicional en Italia, y luego a nivel mundial, durante la Navidad. En el año 1919 el empresario milanes Angelo Motta y luego en el 1933 Gino Alemagna, lanzaron en toda Italia y el mundo el panettone, dulce típico de Navidad.


De aquel primer pan se han derivado numerosas variaciones y se puede encontrar con uvas, pasas, piñones, almendras, chocolate y frutas confitadas. En Milán terminó por convertirse en un postre tradicional navideño, sobre todo desde que los empresarios empezaron a regalarlo a sus clientes como obsequio.

PAUL BOCUSE

   

Por Jesús Ramírez

Paul Bocuse, La Nouvelle Cuisine y las recetas más famosas

Paul Bocuse, nació en Collonges-au-Mont-d’Or, el 11 de febrero de 1926, es un gran cocinero francés, parte de los renovadores del arte culinario del siglo XX, época más conocida como la Nouvelle Cuisine.

En 1926, a los 16 años, ya comienza su carrera y entra como aprendiz con Claude Maret, en el Restaurant de la Soierie de Lyon. Se enrola a los 18 años y a su vuelta continúa su aprendizaje en Lyon con Eugénie Brazier (3 estrellas Michelín en 1933, célebre cocinera Lyonesa)

Trabajó después en Lucas Carton, un prestigioso restaurante en la Plaza de la Madeleine, en el Distrito octavo de París, con el chef Gaston Richard, con quien forja una sólida amistad, y con sus compañeros los hermanos Troisgros, Pierre y Jean, pilares junto a él de la Nouvelle Cuisine. En los años 50 los tres amigos formaron equipo en el prestigioso Restaurante La Pyramide de Vienne, cerca de Lyon, donde aprendieron los refinamientos culinarios de los chefs Fernand Point y Paul Mercier

En 1961 Paul Bocuse es elegido mejor cocinero de Francia y obtiene su primera Estrella Michelín. En 1962 reforma el restaurante familiar, obteniendo la segunda estrella Michelín,1965 es el año de su consagración, con la tercera Estrella Michelín que corona el considerable trabajo realizado y que sigue hasta la actualidad, siendo el único restaurante en el mundo que conserva por mas de 40 años consecutivos 3 estrellas Michelin.

En 1975 es galardonado con la Legión de Honor de manos del entonces Presidente Valéry Giscard d’Estaign en el Elíseo. Para la ocasión creó su hoy célebre "Sopa de trufas elyseé” que junto a otras preparaciones como el Salmón a las acederas de los hermanos Troisgros, el Sampedro al horno "en sorpresa" de Alain Chapel, la Langosta especiada a las hierbas Thai de Luis Autier; Los raviolis de trufas con crema y setas o el "Milhojas de la Emperatriz" de Michel Guerard; los Tianes de vieiras o de Cordero de Maximim, marcaron toda una revolución culinaria, la primera de todas, “La Nouvelle Cuisine” donde se alejan de las cremas, mantequillas y salsas pesadas para dar protagonismo a los insumos en sí, oponiendose a la clásica cocina francesa donde muchas veces, el exceso en cantidad e intensidad de las salsas y porciones, y la adición de crema, terminaban por opacar al resto de ingredientes en el plato.

A continuación, tal vez, la receta de la "Sopa de trufas Elyseé” : (4 porciones)

4 cdas vermouth blanco (Noilly Prat)
750 ml (3 tazas) de caldo de pollo fuerte
100 g (3 1/2 oz.) Trufa negro
200 g (7 oz.) Foie gras
100 g (3 1/2 oz.) De una mezcla de zanahoria finamente picada, cebolla, apio y las setas (en proporciones iguales), salteados
100 g (3 1 / 2 oz) pechuga de pollo cocida
La sal marina y pimienta recién molida negro
4 discos de hojaldre, 60 g (2 oz.) Cada uno de
2 yemas de huevo

Divida el vermouth blanco y caldo de sopa en 4 tazones pequeños para hornear.
Añadir las trufas en rodajas finas, dados de foie gras, verduras y pechuga de pollo cortada en rodajas finas; sazone con sal y pimienta.
Porcionar los discos de hojaldre en la parte superior de las copas presionando bien en los bordes para que todos los sabores están sellados en su interior;
Pincelear con la yema de huevo y colocar en un horno precalentado a 220 ° C durante 18-20 minutos. Servir caliente

 Bibliografía:

http://www.proz.com/kudoz/english_to_spanish/tourism_travel/1980416-black_trifle_soup.htmlhttp://www.elpais.com/articulo/pais/vasco/PAiS_VASCO/Cien/anos/recetas/I/elpepiautpvs/20000109elpvas_11/Tes/

http://www.venezuelagourmet.net/web8/detalle.php?Id=91

SOPA VICHYSSOISE

Por Jesús Ramírez

Sopa Vichyssoise, un delicioso desacuerdo

Vichyssoise es una sopa internacionalmente conocida, a la que se le relaciona con la cocina francesa. Esta sopa está elaborada con una especie de puré de verduras entre las que están: el poro, las cebollas, las patatas, y la crema. La procedencia culinaria del vichyssoise; se discute hoy en día entre ser un plato de origen francés o americano.

El crédito del descubrimiento del plato se le atribuye a Louis Diat, un cocinero del Ritz-Carlton de Nueva York durante la primera mitad del siglo veinte. Diat recordó los pasos de su invención para el diario New Yorker en 1950: “En el verano de 1917, cuando había cocinado ya en el Ritz durante siete años, intenté reflejar mi trabajo sobre una sopa basada en la patata y el puerro que tomaba durante mi niñez, y que no era otra que la que mi madre y abuela me hacían. Recordé cómo, durante el verano, mis hermano mayores y yo la enfriábamos vertiendo en ella leche fría; y como era delicioso, tomé la decisión de hacer algo de este tipo para los patrones del Ritz.”.

Otra teoría es que el “Inventor” fue un vasco de Bermeo que el embajador José Félix de Lequerica ante el gobierno de Vichy lo llevó de cocinero a la embajada. Este bermeano era muy aficionado a la porrusalda, pero la consideraba demasiado plebeya para presentarla a los invitados de la embajada española y le dio el toque de una crema de verduras enriquecida con crema de leche. Cuando Vichy fue ocupado el Sr. Lequerica volvió con su cocinero a España. El cocinero emigró a USA y recaló en el Hotel Ritz neoyorquino y fue donde popularizó su sopa con el nombre de Vichyssoise.

Otra paternidad es atribuida, a pesar de lo inverosímil de la historia, a que un cocinero francés creó esta sopa para complacer a su amante, una cantante del montón, que tenía el nombre artístico de “La Vichyssoise”

Y una última información muy poco creíble es la que dice que el creador de esta sopa fue el Chef Gouffe y que la publicó en 1867 en Le livre de cuisine, aunque no se haya podido encontrar nada que lo confirme, ni en la citada publicación. La confusión, tal vez de quien escribió que la paternidad de la Vichyssoise podría ser de Gouffe, puede venir que este cocinero-pastelero era un experto en preparaciones frías al estilo de Caréme de quien fue protegido.

Tal vez los historiadores no puedan ponerse de acuerdo en el origen del plato como tal, pero algo en lo que no pueden estar en desacuerdo, es en lo exquisita de esta preparación.

Aquí la receta para la elaboración : (4 porciones)

300 grs de blanco de poro - 1 papa blanca grande - 1 cebolla blanca mediana - tres cuartos de litro de caldo de ave - 1,5 decilitros de crema de leche - perejil y cebollino  - aceite de oliva, mantequilla, sal

Preparación

Pelar la papa y cortarla en dados. Limpiar la cebolla y el poro y cortar en juliana. Poner una cacerola al fuego con aceite de oliva y un poco de mantequilla e introducir las verduras. Cocer a fuego muy lento. No deben coger color ni dorarse. Incorporar el caldo de ave y dejar cocer unos 20 minutos. Pasado este tiempo se pasa el conjunto por la batidora. Para que quede más fina es conveniente utilizar el colador chino o el pasapurés. No debe quedar muy espesa, dado que al enfriarse se espeserá más. Colocar la crema en un bol amplio y añadir la crema de leche y dejar enfriar. En el momento de servir, espolvorear con perejil y cebollino finamente picado.

Bibliografía:

http://es.wikipedia.org/wiki/Vichyssoise

http://historiasdelagastronomia.blogspot.com/2007/07/la-sopa-vichyssoise-francesa-vasca-o.html

http://www.sabormediterraneo.com/recetas/vichyssoise.htm

Etiquetas: SOPAS

ANCASH Y SUS SABORES

ancash2 III Encuentro de Turismo Rural Comunitario en Ancash

Por:  Cecilia Portella Morote
El paladar no miente. Arequipa, Piura, Chiclayo y algunas ciudades serranas son las abanderadas en cuanto a sabor y variedad se refiere, pero no son las únicas. Entre el mar y los nevados de un solo departamento, podemos encontrar un sinnúmero de platos, que bien pueden contarnos historias y describirnos lugares… Dejemos que estos hablen.

Viajé a Ancash, sin proponérmelo, y lo hice sin salir de Lima. Salieron a mi encuentro aromas, potajes; algunos vegetarianos, otros donde la carne alardeaba con su presencia. 

Ceviches de todos los tipos. Había también mazamorras, humitas y tamales. Panes y bizcochos prometían una fugaz estadía, pues desaparecerían al minuto de estar puestos en exhibición. La chicha de jora, platos con nombres quechuas, otros sin carne y solo con algas y papas. Yerbas por doquier y los infaltables chupes…

Y no tenía frente a mí la playa de Tortugas, testigo de la niñez de chimbotanos, casmeños y huarmeyanos. Ni el Alpamayo imponente blandiendo la pureza de sus nieves.  Ni la cordillera negra, pues esta aún aguarda por mí y lo seguirá haciendo, pues sus elevadas cumbres no permitirán la presencia de una cardíaca testigo de su altivez. 

Las culturas Chavín y Sechín, solo presentes en puro simbolismo, también hacían sentir sus interminables historias. Lagunas, playas y ríos, meciendo en sus aguas, especies que terminan en estos platos, cocidas a la parrilla, al sartén, a la olla o al limón.

Cumbres y valles, playas y montañas, puyas de Raimondi y cuevas.  Pesca y agricultura; ganadería y minería. Inmaculadas cordilleras, postales vivientes de una geografía celestial, como Chiquián, bautizada como “espejito del cielo”, por Roberto Aldave, un chiquiano enamorado de su tierra. 

Cuna de hombres y mujeres que continúan fluyendo sus vidas en un escenario de relatos épicos. Poetas y escritores que llevan la prosa en sus venas, pues así se lo dictaron los paisajes que acompañaron sus orígenes.  Es un don natural de los ancashinos, expresar con belleza sus palabras y no puede ser de otro modo: a cada paso se respira perfección.

GASTRONOMÍA ANCASHINA EN LA CIUDAD DE LOS REYES

No sabría por donde empezar, si tengo que describir lo que vi y lo que probé, más aun si tengo la certeza de que la mayoría de estos platos son pan de cada día en una región rica, pero ignorante de sus fortunas.  Existen entre los potajes ancashinos, muchos hechos a partir de insumos poco conocidos en nuestro medio. 

Hubo más de un nombre que además de llamar mi atención, me descubrió ignorante ante quienes lo habían preparado: el cushuro, el chocho, la semita.  El primero un alga, el segundo un frejol y finalmente, esta última, un tipo de pan, grande, consistente y tan puro como sus insumos.

Un contexto, cuya música complementaba perfectamente la algarabía producida por la fiesta de volver a comer platos olvidados, recuerdos de las abuelas, productos puros, recién traídos de Sihuas, Huari o Pallasca. 

Esta vez el Club Ancash de Lima me llevó junto a sus nevados, me permitió conocer parte de su grandeza, me ayudó a estrecharme con mi pasado; quizás el plato favorito de mi abuelo Moisés estaría entre estos; probablemente en la infancia de mi padre, tarwis y ocas habrían anidado en sus traviesos bolsillos de niño…

Reafirmando mi historia familiar, por partida doble, Ancash presente en mis venas, acunó también los primeros años de mis abuelas paterna y materna, quienes, sin lugar a dudas, aprenderían a cocinar en sus fogatas de leña. 

Y entre tamales y bizcochos, que acostumbraban regalar a quienes trabajaban sus tierras o reses y carneros que, sacrificados en las fiestas patronales habrían terminado en forma de pachamanca saciando los paladares de familias enteras, de seguro estarían presentes de algún modo… de ese modo que para los mortales creyentes es algo difícil explicar.

Son tantos los platos que no se cómo clasificarlos, no tengo idea cómo enumerarlos y definitivamente me sorprende, como a muchos de ustedes puede también asombrar, la variedad de sus preparaciones y aplicaciones en el menú diario de  cualquier gastronomía regional, de las más conocidas.

Ancash y sus 20 provincias hacen un derroche en productos agrícolas, la mas valiosa riqueza de sus tierras; de carnes de patos, cuyes y cerdos, en mayor proporción; y de carnero y res, en menor cantidad. Una lista interminable, en donde dulces como la mazamorra de calabaza, bebidas como la chicha de jora, productos como el queso, manjar blanco y mantequilla, y hasta entremeses serranos como la canchita tipo chulpi, resumen la grandeza de la gastronomía ancashina.

VAYAMOS A LA MESA

Hice un paseo rápido alrededor de cada rincón, turismo dentro de un recinto bien acondicionado.  Una primera feria gastronómica, que de seguro no será la ultima, pues el éxito estaba garantizado.  Don Arce Trujillo a la cabeza de un gran equipo de directivos, damas acomedidas, trabajadores serviciales y socios e invitados, ávidos de encontrarse con las costumbres de sus pueblos.

Un puchero que emula al sancochado limeño, humeante y energético, sobresale erguido entre jamones, coles y trigo. Más allá en un discreto plato, un papa cashqui, sopa de papas, huevos, queso y paico, es requerido por todos los miembros de una familia.

Ocros expone lo suyo, y cual embajador orgulloso, don Ruperto Rosales, distinguido personaje de la más joven de las provincias, toma en sus manos, moldes de queso, potes de manjar blanco y mantequilla, suave, salada, cálida.

Pomabamba y sus jamones, cuyes y chicharrones, en la misma mesa comparten con un picante de yuyo.  Más allá, Huarmey ostenta un ceviche de conchas negras y Casma, hace lo propio con un pepián de pavita, del que no pude escapar, además de un tradicional ceviche de pato, con yucas, ligeramente picante, muy parecido al que probé hace un par de meses en la carretera, saliendo de esa ciudad, de regreso a Lima.

Carhuaz y sus maravillosos tamales.  Sihuas y su variedad de panes y bizcochos. Recuay presentando lo suyo, de manos de Irene Toledo del restaurante La Sazón, con un crocante cuy frito y su llunca de carnero –sopa con trigo resbalado-.

Tampoco puedo dejar de hablar de Corongo que presentó, para mi incipiente cultura gastronómica andina, la novedad de la tarde: causa de yuca, con pescado caballa seco y una salsa de ají mirasol con cebollita china, que para fusionar sus sabores tiene que estar envuelto en una hoja de plátano.  Me decía su autora que este era un fiambre tradicional, para los viajeros que iban en pos del tren, antes de la carretera a Corongo. Ello, además del picante de chocho o tarwi con el cushuro, alga de la puna.

Huari y Aija, no se quedaron atrás: picantes de cuy, chicha de jora y otros tantos platos costeños alternaron y encontraron también un espacio en el gusto de los comensales. Bolognesi, con más quesos y su alegría característica, contagiando a los demás grupos al son de huaynos y danzas de las pallas. Cuy en caldo, picantes de olluco, de tarwi, de quinua y otras tantas invenciones poco convencionales para el común de los costeños.

Aunque los platos se vistieron de gala y derrocharon sabor y nutrición, también hubo un ausente que hubiera deseado probar, como hace casi 10 años como lo hice la única vez… La chicha en caldo, reclamada por algunos, estará también presente en estas líneas, ya que compartiré su gusto a través de una deliciosa receta, sugerida por una ilustre huarina, doña Rosa Alcedo de Solís, autora de recetas, secretos y costumbres de la comida huarina.

Casma, Huarmey y Chimbote, con una costa pródiga; el Callejón de Huaylas y el de Conchucos; valles y nevados; climas templados y fríos. Y hasta una pequeña parte de ceja de selva, colindante a Huánuco, hacen que, este singular departamento, ahora región del Perú, la más rica por donde se le mire, condense una mezcla que solo traduce abundancia… Y en su gastronomía, historia, variedad y sabor.

Todo reunido en una tarde, en una soleada tarde de noviembre, quizás la chicha fue cómplice de los recuerdos que albergo. Probablemente Piscobamba y Pomabamba, que bullen en mi corazón y en mi mente dictan algunas de las líneas que hoy plasmo en este lienzo virtual. 

Quizás los sabios, escritores y emprendedores de los que fue madre esta tierra, inspiren trazos de peruanidad en mis incipientes escritos. No hay duda que estos paisajes, que su invalorable historia, sus pintorescas costumbres, sus cordilleras vecinas del cielo y su deliciosa comida, me han adoptado como hija de Ancash.

EL FARRO

 

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Por: Raúl García Jiménez - A Fuego Lento

El farro (Triticum dicoccum) fue uno de los primeros cereales básicos de la historia. Originario de Egipto, se trata del primer trigo salvaje cultivado por el hombre hace más de 12.000 años.

En la antigua Grecia y Roma, el farro era utilizado para la elaboración del pan, de ahí la palabra italiana farina: harina (pero únicamente lo consumían las personas adineradas) ya que los pobres se tenían que conformar con el pan de centeno.

Posteriormente, el cultivo de este cereal se extendió por toda Europa y Asia.

Cultivo ecológico

El farro, es un cereal que se cultiva en todo tipo de terrenos, generalmente en terrenos bruscos y pobres. Es uno de los pocos cereales resistente al frío y a las heladas.

A la hora de su plantación, la realizaremos principalmente a principios de otoño. El terreno no requiere ningún cuidado especial, ya que se trata de un cereal salvaje. Su cultivo abunda generalmente en toda la zona de Toscana, la Provenza y la Alsacia. En España, se cultiva generalmente en la zona norte.

El farro en nuestra gastronomía

El farro además de utilizarlo para la elaboración de harinas y panes, en nuestra cocina lo utilizamos especialmente para la elaboración de la Sopa de Farro, un plato típico de Garfagnana elaborado a base de farro, judias, tomate, cebolla, jamón y ajo. Un exquisito plato de sabor peculiar y muy aromático.

Otra forma tradicional de utilizarlo, es para la elaboración de la pasta fresca, utilizando una proporción de un huevo por cada 100 gramos de harina de farro. Este tipo de pasta resulta más aromática que la elaborada con harina de trigo.

Al tener mayor composición de aminoácidos en sus proteínas, hacen de él un cereal mejor tolerado para las personas celiacas (alérgicas al gluten).

A continuación os muestro la receta de unos tallarines elaborados con harina de farro.

TALLARINES DE FARRO CON SALSA DE MEDIANOCHE

Ingredientes:

• 250 g de tallarines de farro
• 250 g de salsa de tomate
• 150 g de panceta
• 150 g de carne picada
• 2 cebollas
• 2 zanahorias
• 1 puerro
• 2 pimientos
• c/s de vino blanco
• perejil
• aceite de oliva virgen extra
• sal
• pimienta negra recién molida
• queso parmesano

Elaboración:

En un rondón con aceite de oliva, sofreímos todas las verduras cortadas en brounoise. Acto seguido añadimos la carne, removiendo de vez en cuando para que no se pegue, el vino blanco y dejamos reducir. Una vez bien reducido, añadimos la salsa de tomate y mezclamos bien. Salpimentamos.

En una olla aparte, cocemos la pasta de farro hasta que quede “aldente” (hay que tener mucho cuidado a la hora de la cocción de la pasta de farro, pues no debe sobrepasar los cinco minutos, para evitar que se pase).

En una sartén, salteamos la pasta con la salsa anterior, rectificamos de sal y emplatamos. Espolvoreamos queso parmesano y... ¡listo para comer!

¡¡ Buen provecho, amigos!!

Para contactar con el autor:
cocinaecologica@telefonica.net

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