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INDUSTRIAS DE ALIMENTOS - NUTRICION

11 QUESOS

QUESOS SIN LACTOSA

Palancares Alimentación lanza una nueva gama de quesos sin lactosa, sin gluten y bajo contenido en sal y grasas

    MURCIA, (EUROPA PRESS) -

   Palancares Alimentación, empresa perteneciente a Grupo Fuertes, ha lanzado una nueva gama de productos, denominada ’Muy Saludable’, compuesta por quesos de cabra tiernos y frescos sin lactosa, sin gluten y con un bajo contenido en sal y en grasa, según informaron fuentes del Grupo en una nota de prensa.

   Según indica la nota, las bifidobacterias del tierno de cabra mejoran la flora bacteriana, reforzando el sistema inmunológico, y pueden ser consumidos por aquellas personas que sufren intolerancia a la lactosa.

   Con esta nueva gama, Palancares Alimentación pretende contribuir a mejorar la calidad de vida de sus consumidores. Una de las principales características beneficiosas de los quesos sin lactosa es que "los convierte en ideales no sólo para todos los consumidores, sino que también están especialmente recomendados para personas intolerantes a este azúcar de procedencia láctea", indicaron fuentes del Grupo.

   Son unos productos en los que la aplicación de un proceso  innovador ha permitido la eliminación de forma natural de la lactosa y su transformación en azúcares más simples, lo que favorece su digestión y absorción.

   Palancares Alimentación -que fue adquirida hace unos años por el Grupo Fuertes, ’holding’ que se encuentra entre los 20 grupos agroalimentarios más importantes del país- se ha posicionado como una de las empresas punteras en el mercado de queso fresco, y ahora pretende hacerlo con esta nueva incorporación en el segmento de quesos saludables.

   Además, acaba de conseguir un alto reconocimiento en la última edición de la ’World Cheese’, con la obtención de una medalla de plata y dos medallas de bronce para sus quesos de cabra.

QUESO CAMEMBERT

por: Christiam Abanto Villavicencio
El queso camembert es de origen francés proveniente de la región francesa de Baja Normandía que está formada por 3 departamentos, Calvados, Orne y La Mancha. Es la campiña de Normandía con terrenos muy ondulados formando pradera con pastos muy apropiados para el ganado vacuno.

Este queso proviene de una pequeña localidad del Orne. Según la historia y tradición fue inventado durante la Revolución Francesa por una granjera llamada María Harel.

Características del camembert.
Es un queso de pasta blanda sin cocción, elaborado con una mezcla de leche entera y descremada.
Primero es fermentado por un bacilo láctico que coagula la leche y luego unas levaduras superficiales que producen fermentos que empiezan a digerir la caseína coagulada.

Estas levaduras son las que producen en el queso, el ablandamiento y la capa untuosa que son las características de un buen queso camembert.
Se deja madurar un mes como mínimo.

Durante este descanso el hongo especial Penicillium camemeberti, se va desarrollando en su superficie.
Un camembert de buena calidad deberá tener una pasta de color amarillo pálido, bien liso y cremoso pero con consistencia, siendo su pasta blanda, homogénea y uniforme.

Mientras que la corteza que lo recubre deberá tener un moho blanco y de sabor fuerte.
Viene envuelto en papel apergaminado o de estaño y en cajas de madera de forma cilíndrica tal como es la forma que se le da al queso.
Sus medidas aproximadas son de 10 u 11 centímetros de diámetro y 3 o 4 centímetros de altura.
Su peso aproximado es de 200 gramos.
La flora microbiana que es la que provoca su fermentación es la que le da ese gusto especial, ligeramente amargo y fuerte que lo hace agradable al paladar.
Debe saborearse en su punto justo.
Es rico en vitamina A y en vitaminas del grupo B contenidas en el moho de la corteza.
Además de contener gran cantidad de calcio.
Como se elabora el camembert. Se elabora con leche de vaca en su totalidad, ésta puede ser entera o ligeramente descremada.
Su preparación se realiza en varias etapas.
En la primera etapa la leche se coloca en recipientes de 60 litros aproximadamente y se calienta hasta llegar a 30º de temperatura. Es importante realizar la pasteurización a la temperatura adecuada pues cuando se realiza a temperaturas más elevadas y prolongadas la masa al cortarla se presenta como un hojaldre.
Luego se le agrega una levadura, sustancia que permite que el queso pueda escurrir mejor el suero y madurar con más rapidez.
Luego se le agrega a la leche cierta cantidad de cuajo que le permitirá coagularse en una o dos horas.

La segunda etapa se realiza en el lugar adecuado donde la temperatura oscila entre 18 o 20º. La leche se vierte en moldes apropiados cuyo fondo tiene agujeritos para facilitar la eliminación del suero. Este proceso es lento durando alrededor de 36 horas.
Los moldes se cubren con un disco de hojalata que va ejerciendo presión sobre la pasta a la vez que va eliminando el aire acumulado.
Los moldes se colocan sobre una rejilla hecha con varillas de mimbre o abeto.

La tercera etapa se va dando vueltas los quesos varias veces y luego se sacan del molde y se salan.

La fabricación del camembert se ha extendido mucho en Francia y en otros países por lo tanto es obligación que cada caja lleve impresa la inscripción de su lugar de origen

Composición del queso camembert cada 100 gramos
Agua – 46.78g
Albúmina – 19.71g
Grasa – 23.36g
Carbono - 4.04g
Calorías – 322.86

QUESO PARMESANO

Discusión enviada por Manuel La Hoz - El parmesano es un famoso queso italiano de  pasta dura cuya producción se encuentra regulada por una DOP (Denominazione d'Origine Protetta-Denominación de Origen Protegida).

 Historia - Según la leyenda, nace durante la Edad Media en Bibbiano, en la provincia de Reggio Emilia, pero bajo la diócesis de Parma y de ahí el nombre.

Testimonios históricos (por ejemplo Boccaccio en el Decamerón) muestran que entre los años 1200 y 1300 el Parmesano tenía ya la constitución actual, lo que hace suponer que sus orígenes se remontan varios siglos. Es posible que la receta sea análoga a la de un queso que aparece citado en fuentes de la época romana.

Históricamente, la cuna del Parmesano estuvo, en el siglo XII, cerca de los grandes monasterios y castillos, donde aparecieron los primeros caselli: pequeños edificios de planta cuadrada o poligonal en los que se elaboraba la leche. Los principales monasterios entre Parma y Reggio Emilia eran cuatro:

  • Benedictinos: San Giovanni (Parma) y San Prospero (Reggio Emilia).
  • Cistercienses: San Martin de Valserena y Fontevivo (Parma).

Para obtener prados con buena producción destinada a la cría de animales de gran talla, utilizados como fuerza motriz o como fuente de fertilizantes, son necesarios terrenos con abundancia de agua, es lógico, por tanto, que las mayores praderas se formaron allí dónde más agua había: en Parma, al norte de la ciudad y en la zona de Fontenellato-Fontevivo; mientras que en Reggio Emilia el territorio con más agua estaba entre Montecchio y Campegine, esta última perteneciente entonces a Parma.

Además, en la zona de Parma, gracias a las salinas de Salsomaggiore, existía la sal necesaria para la elaboración del queso.

El parmesano se extendió rápidamente hasta su distribución actual al sur de rio Po, en las provincia de Parma, Regggio Emilia y Módena, y también parte de las de Piacenza, Bologna y Mantova.

 

Fábrica moderna de producción de parmesano
 
Denominación de origen - El parmesano es un producto con Denominación de Origen Protegida (DOP) según la norma europea CEE 2081/92 y con el reconocimiento de registro CE número 1107/96. Únicamente el queso producido bajo las especificaciones recogidas en el Reglamento de producción puede llevar la marca Parmigiano-Reggiano.

El parmesano debe llevar en la parte externa las marcas que permitan identificar y distinguir el producto. Otras cuestiones reguladas en su producción son los prados estables y la cría del ganado bovino.

Las marcas que debe llevar el queso desde el origen son:

  • El sello impreso a lo largo de toda la parte externa con la leyenda "PARMIGIANO-REGGIANO", el número de registro del fabricante, el mes y el año de producción, y las leyendas "D.O.P". y "CONSORZIO TUTELA".
  • la placa de caseína, aplicada sobre la superficie, que incluye el año de producción, la leyenda "C.F.P.R." y un código alfanumérico que identifica de forma unívoca cada queso.

 Producción - Actualmente, gran parte de la producción de queso parmesano se realiza con leche procedente de vacas de raza frisona, introducida en el territorio hacia el año 900. No obstante, la vaca mejor adaptada a la producción de este queso es la de raza reggiana, introducida probablemente por los lombardos.

Aunque de calidad bastante superior, su producción de leche es poco más de la mitad de la que se obtiene de una vaca de raza holandesa. Esto explica su abandono, unido a que su gran adaptación al trabajo ya no resulta necesaria por la existencia del tractor.

Alguno pequeños queseros aún utilizan su leche para producir un queso de calidad superior.

Cocina - El parmesano se puede usar rallado o gratinado. El tiempo de almacenamiento no debe ser inferior a 24 meses, pudiendo llegar hasta los 36.

La ricota seca es una alternativa al parmesano utilizada en Sicilia y Cerdeña para añadir a la pasta y a las salsas.

Quesos curados - El curado de los quesos consiste en el añejamiento de los mismos, en un proceso en el que se secan y adicionalmente se aplican técnicas de conservación, como el salado o el ahumado. El tiempo necesario para considerar a un queso como curado puede variar de uno a otro, pero en general se requiere un mínimo de año y medio o dos años.

El proceso de curado hace que obtenga una textura bastante más dura y seca, así como que se incremente la intensidad de su sabor, propiedad muy deseada entre los amantes del queso. Sin embargo, muchas personas no toleran los sabores fuertes, por lo que es fácil encontrar distintas variantes de curado para un mismo queso, catalogándolos normalmente como tiernos, semicurados y curados.

Ejemplos de quesos curados pueden ser el queso manchego o el gouda. Sin embargo, el gouda se suele exportar con un curado aproximado de medio año, mientras que en la Holanda Meridional se puede encontrar más añejo, pudiendo llegar a los dos años.

El grana-padanno y el parmesano también se curan, pudiendo sobrepasar tiempos de tres años. Tienen una textura extremadamente dura, lo que facilita su consumo de forma rallada, como condimento o relleno de pastas italianas.

 

 Queso parmesano seco

QUESO PARIA

 

Historia:

Un viernes 4 de Noviembre de 1532, llegaron al Perú los españoles, y se asentaron en el Perú. Como todo ser humano, siempre recuerdan la comida de su niñez o de su terruño, ellos añoraban el Queso y en especial el de cabra. Este animal no lo encontraron en tierras sudamericanas, por lo tanto empezaron a criar cabras, para que estas en su momento pudieran otorgarles la su leche tan preciada. Cuando llegó el momento, las herramientas para la extracción del suero no las tenían y tuvieron que improvisar empleando mantas donde ponían la leche cuajada y desde ambos extremos empezaban a torcer (a manera de exprimir un mantel), y resultaba que el suero empezaba a caer. Esta acción fue observada atentamente por los indios y le denominaron PARI o PARAY, cuyo significado es hacer caer agua o llover. De esta definición nace el hoy reconocido queso sureño QUESO PARI o QUESO PARIA.

 

Características:

  • Lugar de origen: Puno, también se produce en Chuquibamba, Pampacolca y Majes. Entre 3 000 y 4 000 msnm.
  • Queso semi-duro preparado con leche de vaca,  propio del altiplano y la zona sur del Perú.
  • Sabor suave y de color ligeramente amarillento se usa en la preparación de comida típica y en piqueos. Su corteza es coarrugada. Es un queso fresco que, por el prensado tradicional en moldes de paja, tiene una apariencia rugosa. De color ligeramente amarillento debido al frío de la zona, tiene una corteza delgada y su grado de sal depende de la zona de producción.
  •  Al contacto con el calor se ablanda pero no se derrite. 
  • Con pocos orificios.

 Elaboración:

 

Su elaboración tradicional se realiza a partir de leche pasteurizada a 36 ºC, a la que se agrega el cuajo. En un plazo de cinco días la cuajada pasa por varios cortes, batidos, desuerados y lavados. Finalmente, se prensa y se deja madurar en salmuera por 10 o 15 días. La concentración de la salmuera, para 100 litros de leche es 2.7 Kg. de sal, disueltos en 3 veces su peso de agua.

Luego de los 15 días, se prensa y coloca en moldes de plástico o paja, que son los más tradicionales.

 

Por: Alicia Cáceres Castagnola

QUESO EMMENTAL

El Emmental es, según define la RAE, un queso de origen suizo, semejante al queso gruyer, hecho de leche de vaca, y con agujeros característicos. Se trata de un queso suizo alpino, proveniente del valle del río Emme (tal en alemán significa valle). La denominación de emmental se trata de una denominación genérica que designa este tipo de queso con independencia de su lugar de producción. Es por esta razón que el verdadero queso originario se denomina Emmentaler AOC para diferenciarse del resto.

Elaboración - Se coagula mediante cuajo u otras enzimas coagulantes autorizadas. Después de cortar la cuajada en partículas del tamaño de los granos de trigo, se calienta a una temperatura mínima de 50 ° C - Se fabrica en forma de grandes ruedas que se recubren con salmuera para su curado y envejecido durante un espacio de tiempo de 3 a 6 meses. Para fabricar este tipo de queso se utilizan tres bacterias, cada una de las cuales tiene su cometido, por lo que la proporción debe ser bien medida para asegurar los grados de acidez y sabor.

Características - Puede presentarse en forma cilíndrica con una altura de 12 a 30 centímetros y de 70 a 100 centímetros de diámetro; su peso será como mínimo de 50 kilos. Su corteza es dura, de aspecto seco y color amarillo dorado a pardo. También los hay de forma prismática, con una altura de 12 a 30 centímetros y peso mínimo de 30 kilos; suelen estar sin corteza.

Por lo que se refiere a la pasta, es de textura que se puede cortar fácilmente y color marfil a amarillo pálido. Se caracteriza por sus curiosos ojos redondos formados por las burbujas de aire que quedan atrapadas durante su fabricación, producidas por el dióxido de carbono inocuo. Se presentan en número variable y distribuidos regularmente. En cuanto al tamaño de los ojos es de 1 a 3 centímetros.

Su sabor y aroma es suave, parecido al de la nuez. La maduración requiere un mínimo de sesenta días a partir de su fabricación. Normalmente el queso emmental deberá conservar sus características a una temperatura de 15 ° C durante un mes por lo menos, a partir del momento en que está listo para el consumo.

El emmental es originalmente un queso de los Alpes suizos y llamado así en el valle del río Emme (Cantón de Berna). Este queso puede ser considerado el primer queso europeo, pues de su cuna en Suiza, el emmental es hoy fabricado - bajo el nombre genérico de emmental - en Alemania, Austria, Francia, Finlandia, Dinamarca e Irlanda.

Producción - Durante mucho tiempo, la producción del emmental era distribuida bajo el nombre genérico de Gruyère.

La producción total en Europa llega a las 490.000 toneladas y representa más o menos el 6 % de la colecta de leche de esos países. Francia es el primer productor de emmental en forma de ruedas de 75 a 80 kg, con una producción total de 242.345 toneladas en 1998 (+36% desde 1983), lo que valoriza en un 12% la producción nacional de leche. El 14 % de la producción francesa es exportada.

Los franceses y los suizos consumen unos 3,3 kg al año, y los alemanes 1,3 kg. Este queso es uno de los más utilizados en toda la gastronomía europea gracias a su gran fama.

Hay dos emmental franceses protegidos con IGP a nivel europeo:

emmental de Savoie

emmental français est-central

Otros emmental son:

El emmental por excelencia, que es el de Suiza, conocido como queso suizo por todo el mundo.

Emmental Français Sélection (Borgoña).

Allgäuer emmentaler (Baviera).

Los Agujeros - Hay varios tipos de quesos que tienen agujeros, uno de ellos es el emmental.

Estos agujeros son causados por unos microbios inofensivos llamados propiónicas, son los que le dan su sabor característico al emmental.

El emmental tiene agujeros, porque estos microbios producen gas carbónico, la corteza del queso impide que el gas salga, quedando retenido dentro del queso y formando las burbujas en la pasta.

Con el pan ocurre lo mismo.
En el pan, gracias a la levadura, también queda el gas carbónico atrapado en su interior formando burbujas de aire.

LA EVOLUCION DEL CUAJO

Entre los debates que surgen todo el tiempo en torno a los transgénicos, surgió un argumento que sostenía que si en un país se prohibieran los transgénicos, este se quedaría sin poder comer queso, porque ahora se hace con cuajo transgénico. El queso, uno de los productos de la innovación humana más antiguos, no necesita de la ingeniería genética para existir.

La historia del cuajo

 

Once mil años antes de Cristo cuando los recolectores y cazadores se hicieron sedentarios iniciaron prácticas pastoriles, habían aprendido el valor de la ganadería y domesticado a unos bóvidos llamados uros. Ordeñaba y guardaba su leche en odres de cuero —bolsas hechas con los estómagos de los rumiantes— y recipientes de madera.

Entonces se dieron cuenta que la leche podía solidificarse, cambiar de sabor y conservarse. A estas épocas se remonta el origen del queso. Desde entonces, se han usado distintos tipos de cuajo a más del estómago de rumiantes, incluyendo por ejemplo ciertas plantas, el jugo del higo verde, etc.

La opinión más generalizada es que fue en el Medio Oriente donde se produjo por primera vez queso. Los primeros tipos de leche agria fue descubierta casi simultáneamente con la domesticación de animales que podrían ser ordeñados. De acuerdo una leyenda que un curioso o hambriento pastor nómada del Medio Oriente probó en cierta ocasión la pasta uniforme en la que muchas veces se transformaba la leche por acción de unas enzimas naturales que permanecían en las bolsas, luego de un tiempo de estar guardada en aquellos recipientes fabricados de cuero. Y no la encontró nada mal. Desechó el suero —líquido transparente que exuda la leche cuajada— y estudió la manera de producir la pasta sistemáticamente. Había nacido el queso.

Es muy posible que tribus nómadas del Centro de Asia hayan encontrado útil transportar la leche en sacos hechos de piel animal. La fermentación de las azúcares de la leche producirían que esta se cuaje, lo que les daba una fuente importante de proteína animal.

 

 

 

 

Algunos arqueólogos han encontrado queso hecho a partir de leche de vaca y cabra y almacenadas en recipientes de cerámica que datan de 6.000 años antes de Cristo. Murales en tumbas egipcias de 4.000 años de antigüedad mostraban leche almacenada y suspendidas en sacos de piel, lo que nos da cuenta de los conocimientos que había sobre métodos de conservación de lácteos.

Junto con la producción de queso, surgió también la obtención de fermentos líquido de la leche, como son el yogurt, kumis y kéfir.

El queso era un alimento habitual en los tiempos bíblicos y hace unos 1900 años el escritor Plinio el Viejo, autor de "Naturalis Historia", que ejerció gran influencia en la evolución científica y médica europea, alababa su delicioso sabor explicando que en Roma las preferencias se volcaban hacia los quesos azules, antecesores del actual roquefort.

Homero, cerca del 1184 AC se refiere a la elaboración de queso en las cuevas montañosas de Grecia partir de leche de cabra y de oveja. Se cree que el queso Feta de ahora, sea un descendiente del llamado queso ’Cynthos’.

Aristóteles (384 – 322 AC) comentaba sobre el queso hecho de leche de yeguas y asnos, el "koumiss" ruso, que es derivado de la leche de yegua y es fermentado para proporcionar un contenido alcohólico por encima del 3%.

Hacia el año 300 DC, había una exportación regular de queso a lo largo del Mediterráneo. Y los romanos expandieron el queso a todo su imperio, primero a los terratenientes, pero luego muchos de los soldados que se casaban con mujeres locales, se quedaban en sus poblaciones y enseñaban a las poblaciones locales la elaboración del queso, lo que popularizó el uso del queso.

Con la caída del Imperio Romano hacia el 410 DC, la elaboración de queso se esparció a lo largo del Mediterráneo, Egeo, el Adriático y el Sur y Centro de Europa, y luego se esparció a través de los ríos llegando a zonas montañosas, donde la elaboración de queso se adaptó a las condiciones locales. En Europa del Este la elaboración de queso se vio frenada por guerras constantes y quedó relagada a zonas montañosas muy remotas.

En los monasterios europeos de la Edad Media, donde nacieron algunas variedades de quesos. Por ejemplo, el queso Munster nació en las abadías situadas en la ladera del Vosgos, mientras que el Trappiste de Citeaux fue una creación de la congregación del mismo nombre que vivía en la zona de la Borgoña.

El cuajo  - Cuajo es la denominación habitual para los productos que coagulan la leche. Se diferencian mediante el adjetivo natural, microbiano, genético o vegetal.

Para elaborar queso se debe añadir cuajo a la leche, el cual se extrae de las paredes del estómago de animales (terneras, vacas adultas y cerdos), pero especialmente a partir de terneros lactantes.
La quimosina o renina es la enzima activa del cuajo, una sustancia presente en el abomaso de los mamíferos rumiantes. Ésta es la enzima esencial para la digestión de la leche y por tanto la enzima ideal para la coagulación de la misma. Coagula la leche porque actúa sobre una proteína que posee la leche, llamada caseína.

La quimosina es utilizada en la fabricación de quesos cuya función es separar la caseína (el 80% aproximadamente del total de proteínas) de su fase líquida (agua, proteínas del lacto-suero y carbohidratos), llamado suero.

La acción de la enzima sobre la caseína y el calcio disuelto en la leche para formar paracaseinato de calcio o cuajo. El cuajo es conocido desde tiempos muy antiguos, pero su componente activo y puro, la quimosina, sólo se conoce desde hace unas cuantas décadas.

La forma más común de hacer cuajo, es a partir del estómago de terneros lactantes.

Para ello se sumerge una parte del estómago en salmuera, y tras dejarlo reposar hasta que la renina se difunda en la salmuera, se utiliza parte de ese líquido en la leche a cuajar.

Hay también un cuajo químico, la quimosina pura, y es usada en producción de queso más industrial, por lo que es más fácil estandarizar los tiempos de cuajado. En cuanto al cuajo puro, existen cuajos naturales: quimosina extraída químicamente del estómago de los terneros, y cuajo sintético, descubierto hace una década y de presentación en pastillas: es quimosina obtenida a partir de procedimientos de síntesis química sin usar el estómago de terneros como materia prima.

Según la tradición histórica el cuajo se descubrió por primera vez aproximadamente hace de 4000 a 5000 años en Egipto. Se empleaban tripas y, sobre todo, estómagos secos para guardar en ellos líquidos. Probablemente, la práctica de transportar la leche en bolsas hechas con estómagos de animales, dio lugar a la elaboración más o menos accidental de los primeros quesos.

La leche que se guardaba de este modo se cuajaba casualmente gracias a la enzima del cuajar consiguiendo además que el producto se conservase mejor. De este modo se desarrolló a lo largo de los siglos el arte de hacer quesos. El cuajo natural se relaciona por tanto con la producción del queso desde tiempos inmemoriales.

Los romanos fueron los primeros en describir con detalle el proceso de elaboración y las legiones romanas contribuyeron a extender por toda Europa el arte de hacer queso. En tiempos de los romanos, se mezclaba una preparación rica en enzimas extraída del estomago de cabras, corderos e, incluso, liebres, con la leche de cabra u oveja (la leche de vaca no empezó a producirse a gran escala hasta el siglo XIII). La cuajada separada del suero se salaba y se almacenaba para su posterior consumo.

La preparación de los quesos de cuajo, que requerían una cierta técnica, se inicia mucho mas tarde; precisamente Serma cita la aportación de los invasores romanos a la técnica empírica de los celtas y pueblos coetáneos, ya que es conocido, sin lugar a duda, que los griegos y los romanos coagulaban la leche con cuajo vegetal (la aceradilla o agrilla común, la aceradilla de los Alpes, la alcachofa, el cuajo figi), y, asimismo, utilizaban la leche cuajada procedente del estómago de los rumiantes jóvenes.

En el siglo XIX algunos granjeros vendían extractos de cuajo de vaca en pequeñas cantidades para responder a las necesidades de la elaboración de queso casero. En 1874, un químico danés fundó un laboratorio en Copenhague y puso en marcha la elaboración industrial de cuajo de ternera, extraído de los estómagos de las terneras sacrificadas para carne, y en el que la quimosina es la enzima más abundante.

Hoy en día existen dos fuentes principales de quimosinas coagulantes para la leche: las de origen animal y las obtenidas a partir de diversos tipos de hongos. A éstas se han sumado las quimosinas obtenidas de hongos modificados genéticamente (transgénicos). En este último caso, se aíslan copias del gen responsable de la producción de quimosina en las células del estómago de los terneros y se introducen en el material genético de las células de microorganismos, que puede cultivarse en cantidades industriales, para después aislar la quimosina que contiene.

 

El cuajo transgènico

 

Con el desarrollo de la ingeniería genética surgió la posibilidad de usar genes de terneros que sintetizan la enzimas del cuajo (quimosina) para modificar genéticamente algunas bacterias, hongos, o levaduras y producir quimosina recombinante.

La quimosina producida mediante enzimas genéticamente modificadas fue la primera enzima artificial registrada y permitida por la FDA (Agencia de Alimentos y Medicamentos) de EEUU.

La forma más usada para hacer cuajo genético es a través del hongo Aspergillus niger, un hongo común del suelo, al que se le insertan en micro-organismos los genes que sintetizan la enzima quimosina, empleada en la fabricación del queso y obtenida originalmente del estómago de terneros. A estos microorganismos transgénicos se los deja crecer en grandes fermentadores para que produzcan la enzima quimosina recombinante.

Otro micro-organismo usado en la producción de caujo transgénico es la levadura Kluyveromyces lactis. En este caso, se insertan los genes que sintetizan la proteína quimosina y la levadura transgénica se la hace crecer en un fermentador. Luego de la fermentación se mata la levadura con ácido benzoico y se aísla la quimosina por filtrado.

En 1999 cerca del 60% duro hecho en Estados Unidos es hecho a partir de quimosina genéticamente manipulada, especialmente a partir de tipo de Chymogen® que es un tipo de cuajo transgénico desarrollado por Genencor Internacional y comercializado por Chr. Hansen’s.

Otro tipo de cuajo transgénico es Chymax, desarrollado por Pfizer. Irónicamente, se promocionan los quesos hechos a partir de este cuajo transgénico, como apto para los vegetarianos, pues no proviene de fuentes naturales animales, aunque si de genes animales insertados en micro-organismos.

Otro cuajo transgénico es Maxiren. - La producción industrial de enzimas es un negocio que a comienzos del siglo XXI mueve en torno a 1.600 millones de dólares al año, de los cuales el 70% se debe a productos del género Bacillus. La enzima quimosina genera ganancias de 60 millones de dólares al año para las empresas transnacionales que la producen.

 

Otros quesos transgénicos

 

Una empresa de lácteos de Nueva Zelanda Fonterra, solicitó permiso para transformar microorganismos (bacterias y levaduras usadas comúnmente en la industria láctea), a las que se les añadiría genes de manzana, kiwi, arándano y Arabidopsis, para que sinteticen enzimas que producen nuevos sabores en productos lácteos. Estos sabores podrían ser distintos a los que caracterizan a las plantas de donde provienen los genes.

También en Nueva Zelanda, un grupo de científicos han creado vacas genéticamente modificadas clonadas, para que produzcan una leche rica en una proteína útil para la industria quesera. Estas vacas producen un 20% más de la enzima betacaseína, y el doble de kappa-caseína que la leche natural. La caseína representa cerca del 77% al 82% de las proteínas de la leche.

Según los científicos, esto permitirá producir más queso sin incrementar el volumen de la leche. Esta es una innovación que favorecerá básicamente a la gran industria quesera neozelandesa.

Este equipo creó un número de líneas celulares transgénicas, cada una con 39 copias adicionales de los genes que sintetizan la enzima caseína. Estas células fueron fusionados con las células reproductivas de la vaca (con el huevo o cigoto), se obtuvo un embrión clonado, que fue implantado en vacas.

Aunque se encuentra apenas en su etapa experimental, el público de Nueva Zelanda está muy preocupado por estos experimentos y no están dispuestos a consumir un queso proveniente de una vaca clonada y transgénica

EL QUESO COTTAGE

POR : VIRGILIO HERMOZA

es un delicioso queso fresco granulado que lleva habitualmente a compararlo con la ricotta o el requesón, aunque para nosotros, que de momento no lo hemos hecho en casa y tomamos el queso cottage que venden a granel en una pequeña tienda de quesos y embutidos de nuestra localidad, encontramos que su sabor se acerca más al del queso feta.

El queso Cottage se puede encontrar también en supermercados, se presenta en tarrinas y también lo hemos probado, es un queso fresco con textura granulado que se torna cremosa en el paladar y que parece estar bañado en nata más que en suero.

Este queso fresco está elaborado con leche de vaca, es habitual encontrar el queso cottage bajo en grasas o hecho con leche desnatada y semidesnatada, por ello hay dietas que lo recomiendan, igual que el queso fresco tipo Burgos o el requesón.

El origen del queso cottage

es tan antiguo como el propio consumo de queso en los países de Europa central, aunque parece ser que la industria comenzó en EE.UU. hace casi cien años. Ha habido cambios en la elaboración de este queso blando (siempre a partir de leche fresca, cuajo y sal) con los avances tecnológicos, por eso se pueden encontrar quesos cottage muy dispares según el proceso de elaboración, industrial o artesano.

Resulta un queso con muy poca acidez, casi dulzón, ideal para incluirlo tanto en recetas dulces como saladas, y si eres amante de los quesos, probablemente disfrutarás comiendo el queso cottage a cucharadas.

Las propiedades nutritivas del queso cottage dependen del productor, pero generalmente es considerado, como ya hemos dicho, un queso bajo en grasas, con un contenido en carbohidratos no muy importante y un destacado contenido en proteínas. Proporciona aproximadamente una 120 calorías por cada 100 gramos, unos 14 gramos de proteína, 3 gramos de hidratos de carbono y 4 gramos de grasas.

Es muy fácil disfrutar en el desayuno o en la merienda con el queso cottage, basta con cubrir una tostada con este queso fresco y aderezarlo con un poco de miel, sirope de arce o mermelada. También es ideal para incluirlo en las ensaladas, coronar cremas de vegetales o legumbres, hacer salsas e incluso una rica Tarta de queso.

Por supuesto, también podemos disfrutar del queso cottage como relleno de crepes o canelones o bañar unas frutas para disfrutarlo como desayuno o postre. Como veis, las opciones de degustación son infinitas, y es que un queso fresco da mucho de sí. Seguramente vosotros tendréis algunas sugerencias para que disfrutemos de una receta con queso cottage.

POR . VIRGILIO HERMOZA

FUENTE: http://www.gastronomiaycia.com/2009/01/04/queso-cottage/

FONDUE 2

POR.VIRGILIO HERMOZA - Suiza es conocida por su abundancia de quesos. Entre los platos de quesos más típicos del país figuran la fondue y la raclette, dos comidas elaboradas con queso fundido y que se comen sobre todo en invierno.

Hay muchas maneras de preparar la fondue (el nombre viene del verbo francés fondre que significa fundir):

 

Receta clásica

 

Para esta especialidad se necesita un servicio de fondue:

una cacerola para fondue con mango — el denominado caquelón—, un soporte y el réchaud o quemador con llama regulable.

Machacar un diente de ajo con un tenedor y untar la cazuela con el ajo machacado.

•3 decilitros de vino blanco seco

•3 cucharaditas de harina de maíz

Añadir, disolver y poner a cocer.

•400 gramos de queso Vacherin friburgués

•400 gramos de queso Gruyere rallado

Añadir poco a poco y cocer a fuego lento. Revolver la masa hasta que se funda.

Añadir pimienta y kirsch según propias preferencias.

Cuando la masa de queso esté suficientemente sólida, se puede poner el caquelón encima del quemador.

Mantener el fuego a una temperatura constante. Pinchar los trozos de pan con el tenedor, sumergirlos en la fondue, revolverlos lentamente y quitarlos para comerlos. Hay que revolver bien los trozos de pan en la fondue para que el queso no se queme en el fondo de la cazuela.

Como la comida es bastante difícil de digerir se presta el consumo de vino blanco o te.

¡Ojo, el que pierde su trocito de pan en la fondue es sancionado! Los castigos suelen ser bastante leves, no existen reglas fijas. Muy en sintonía con la tradición federal de los suizos, las sanciones suelen ser acordados democráticamente antes de servir la fondue.

 

Recomendación especial

Con el queso Vacherin Mont d’Or se puede preparar una fondue muy especial. Todo lo que se necesita es un Vacherin Mont d’Or en la típica caja de madera y un vaso de vino blanco.

 

Envolver la caja con papel de aluminio sin cubrir el queso. Perforar agujeros con el tenedor en la corteza del queso y salpicarla con el vino. Cocer el queso en el horno precalentado a 200° C durante unos 25 minutos. El queso fundido se come como la tradicional fondue.

 

VIRGILIO HERMOZA--INSTITUTO DE LOS ANDES

  fuente:www.swissworld.org.es