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INDUSTRIAS DE ALIMENTOS - NUTRICION

250 AÑOS DEL SANDWICH

La ciudad británica de Sandwich (sureste de Inglaterra) celebra este domingo los 250 años del nacimiento del mundialmente conocido emparedado o bocadillo, creado según la leyenda por el conde de Sandwich, John Montagu.

Durante la tarde, actores vestidos con trajes del siglo XVIII interpretarán la velada legendaria durante la cual el conde, un jugador empedernido, reclamó le trajeran una tajada de carne entre dos de pan tostado para poder seguir jugando sin interrupción, según el portal internet del acontecimiento.

La leyenda dice que los que estaban en su entorno reclamaron "lo mismo que Sandwich", creando para la posteridad el famoso tentempié.

Un concurso para el que elabore el mejor sandwich y conciertos de música de la época en honor al conde figuran en el programa de los festejos.

Evidentemente, el actual conde de Sandwich organiza un almuerzo gigante en la minuta del cual se incluyen ... sandwiches en homenaje a su antepasado.

TRANSGÉNICOS ???... NO, GRACIAS

ELMERCURIODIGITAL 

 
OPINIÓN de Carmelo Ruiz Marredo   

Los cultivos y alimentos transgénicos (genéticamente modificados) son objeto de intensa controversia alrededor del mundo. En esta controversia participan desde doctores y científicos hasta movimientos campesinos, organismos internacionales y líderes políticos, y ha llegado al punto de arrestos, violenta represión y la persecución de científicos que han tenido la osadía de contradecir el discurso oficialista sobre la biotecnología. Este debate ha producido numerosos libros, reportajes de prensa y televisión, documentales de corto y largo metraje, simposios científicos, contenciosas negociaciones internacionales, y hasta marchas de protesta y desobediencia civil. 

Entiéndase por transgénico un organismo a cuyo código genético se le han insertado genes de otra especie mediante ingeniería genética o transgénesis. La ingeniería genética derriba barreras celulares para hacer combinaciones genéticas que nunca pudieron haberse dado en la naturaleza, y se usa en la agricultura y alimentos desde la década de los 90. Actualmente hay decenas de millones de hectáreas sembradas de cultivos transgénicos en el mundo, la gran mayoría de ellos en cuatro países de nuestro hemisferio americano: Estados Unidos, Canadá, Brasil y Argentina. Al añadir los de Uruguay, Paraguay y Bolivia, tenemos ahí casi la totalidad de los cultivos transgénicos del mundo. Casi todos son de soya y maíz, y el resto es mayormente algodón y canola (colza). 

Estos cultivos no fueron alterados genéticamente para rendir más ni para ser más nutritivos ni para reducir el uso de agroquímicos tóxicos. La mayoría fue alterada para ser inmunes al herbicida Roundup, producto de la corporación estadounidense Monsanto, y se les conoce como cultivos Roundup Ready. Los demás producen su propio pesticida, y se les llama cultivos Bt. Esta soya y maíz se utiliza para hacer, entre otras cosas, harina, almidón, aceite de cocinar, endulzadores, biocombustibles, y comida para alimentar los animales de finca que nos dan carne, lácteos y huevos. 

Ese herbicida, ¿es seguro?

De más está decir que los alimentos derivados de cultivos Roundup Ready deben tener trazas sustanciales de Roundup. ¿Cuán seguro es ese herbicida para consumo humano? 

En 2010 la revista científica Chemical Research in Toxicology publicó un estudio revisado por los pares, escrito por el embriólogo argentino Andrés Carrasco, investigador principal del Consejo Nacional de Investigaciones Científicas y Técnicas (Conicet) y director del Laboratorio de Embriología Molecular de la Universidad de Buenos Aires, que determina que el glifosato, ingrediente activo del Roundup, es extremadamente tóxico a embriones de anfibios aún en dosis mucho menores (hasta 1.540 veces menores) que las utilizadas en las fumigaciones agrícolas. 

En 2008 esa misma revista había publicado un estudio del francés Giles-Eric Seralini, especialista en biología molecular y docente de la Universidad de Caen, que indica que el Roundup es letal para células humanas. Según su investigación, dosis muy por debajo de las utilizadas en los cultivos de soya provocan la muerte celular en pocas horas. 

“Aún en dosis diluidas mil veces, los herbicidas Roundup estimulan la muerte de las células de embriones humanos, lo que podría provocar malformaciones, abortos, problemas hormonales, genitales o de reproducción, además de distintos tipos de cánceres”, dijo Seralini al diario argentino Página 12. 

En el ejemplar de marzo 2012 de Ecological Applications el biólogo Rick Relyea, profesor de la Universidad de Pittsburgh, publicó un estudio que indica que dosis subletales de Roundup pueden cambiar la morfología de anfibios. “Los herbicidas no están diseñados para afectar a animales, pero estamos aprendiendo que éstos pueden tener una amplia gama de efectos sorprendentes al alterar cómo funcionan las hormonas”, dijo Relyea. “Esto es importante porque los anfibios no sólo sirven como barómetros de la salud de ecosistemas, sino también como indicadores de peligros potenciales a otras especies en la cadena alimentaria, incluyendo humanos.” 

Plantas insecticidas

Las compañías de biotecnología nos aseguran que la toxina insecticida presente en los cultivos Bt es inofensiva a los seres humanos y que se disuelve en nuestro sistema digestivo. Hoy sabemos que eso no es cierto. 

Doctores en el hospital universitario de Sherbrooke en Quebec, Canadá, hallaron la toxina Bt en la sangre de mujeres embarazadas y sus fetos, al igual que en mujeres no embarazadas. Específicamente, el estudio encontró la toxina en 93% de 30 mujeres embarazadas, y en la sangre umbilical de 80% de los fetos, y 67% de 39 mujeres no embarazadas. 

En 2008 una investigación subvencionada por el Gobierno de Italia encontró que ratones alimentados con el maíz Bt de Monsanto tuvieron anticuerpos IgG e IgE elevados, algo típicamente asociado a alergias e infecciones. Tenían además, índices anormalmente elevados de interleukinas, lo cual está asociado a varias enfermedades en humanos, desde artritis reumatoidea y osteoporosis hasta esclerosis múltiple y la enfermedad de Lou Gehrig. Los ratones tenían además, niveles elevados de células T gamma delta, que están asociados con asma, alergias a alimentos y artritis juvenil. 

En la India hay miles de trabajadores agrícolas que trabajan con plantas de algodón transgénico Bt que “según reportes y expedientes de doctores, hospitales y farmacias, al igual que numerosos reportajes investigativos y estudios de caso, constantemente luchan contra piquiñas y erupciones en la piel; algunos toman antihistamínicos todos los días para poder ir a trabajar”, según el investigador Jeffrey Smith, autor de Seeds of deception. 

Cito a Smit de nuevo: “Cuando dejaron al ganado pastando en plantas de algodón Bt, tras la cosecha, miles de ovejas, cabras y búfalos murieron. Otros numerosos se enfermaron. Visité una aldea donde por siete u ocho años habían dejado a su ganado pastar plantas naturales de algodón sin incidente. Pero el 3 de enero de 2008 permitieron a sus 13 búfalos pastar plantas de algodón Bt por primera vez. Después de una exposición de solo un día murieron todos. La aldea perdió también 26 cabras y ovejas. Un pequeño estudio en Andhra Pradesh reportó que todas las seis ovejas que pastaron en plantas de algodón Bt murieron en un mes, mientras que tres controles que fueron alimentados con plantas de algodón natural no mostraron síntomas adversos.” 

Este no ha sido más que un brevísimo compendio de los riesgos a la salud causados por los productos transgénicos que compañías como Monsanto, Dupont y Syngenta están desarrollando y comercializando en América Latina. Para más recursos, acudan a la página web de la Red por una América Latina Libre de Transgénicos: http://www.rallt.org/ 

(*) Ruiz Marrero es autor, periodista investigativo y educador ambiental. 

PROBLEMAS CON LOS TRANSGENICOS EN CHILE

“Nosotros no pedimos los cultivos transgénicos, no tenemos responsabilidad en la contaminación del polen por maíz o raps transgénico de los semilleros de exportación, y tampoco podemos dimensionar con precisión el riesgo, por la falta de información de la localización exacta y el tipo de cultivos transgénicos existentes”, sostuvo Marcelo Rodríguez, presidente de la Red Nacional Apícola al abrir el Cabildo ciudadano “Apicultura y Transgénicos” realizado el pasado 21 de abril en la Municipalidad de ChillánViejo.| RAP-Chile.*

El dirigente gremial  agregó que hay una pérdida de imagen de la miel como un producto sano y beneficioso para la salud, además de la enorme baja en los precios por el cierre del mercado europeo, cuyos consumidores rechazan los alimentos transgénicos.

Reina la incertidumbre entre los más de 10.000 apicultores en el país. Un 92% de ellos son microempresarios que manejan menos de cien colmenas cada uno y venden su producción –en tambores, sin valor agregado- a los grandes exportadores. Un 25% de los apicultores son mujeres. Estas cifras, del censo 2007, son conservadoras ya que la tasa de crecimiento de la apicultura en Chile ese mismo año fue de 12,5%, una cifra altísima si se compara con el promedio global decrecimiento del negocio, que sólo llega a un 2.1%.

La dependencia del mercado europeo, unido al bajo consumo interno de miel, y la carencia de soporte técnico analítico para certificar la calidad de la miel respecto de posible contenido de polen transgénico, genera incertidumbre en los productores sin que se vea una salida a corto plazo.

Transgénicos en mi patio

El diagnóstico de la crítica situación de la apicultura se construyó a partir de la exposición inaugural de Marcelo Rodríguez  junto a la visión aportada por productores  orgánicos, consumidores, viticultores, ciudadanos conscientes y ambientalistas, que contribuyeron a generar una visión común del impacto de las 3.050 hectáreas de cultivos transgénicos existentes en la región del BioBio, y de las 15.434 y 4.088 hectáreas de OGMs existentes en las vecinas regiones del Maule y la Araucanía, respectivamente, según cifras del SAG  desglosadas por regiones.

En todo el país, en la temporada 2011 hubo 31.000 hectáreas de cultivos transgénicos de exportación, cifra equivalente a la cantidad de hectáreas certificadas de cultivos orgánicos. La meta de los organizadores del Cabildo,  la Asociación Gremial de Agricultores Orgánicos del BioBio y la campaña yo no quiero transgénicos en Chile, es lograr la moratoria a los cultivos transgénicos para el mercado interno, frenando la ley que apunta a la expansión de las semilleras transgénicas.

La superficie cultivable del país alcanza a poco más de 5,1 millones de hectáreas (ODEPA 2002) que tienen actualmente otros usos. En las intervenciones se destacó que Chile está entre los 34 lugares del mundo (hot spots) que tienen recursos de conservación valiosos, por su riqueza de especies y por su alto grado de endemismo. Los transgénicos constituyen una amenaza a ese patrimonio y biodiversidad, y la coexistencia entre esos cultivos con los cultivos orgánicos y convencionales, o con la apicultura  ha demostrado tener resultados negativos.

Raps transgénico

En la región del BioBio, el raps (canola o colza) es el cultivo transgénico más extendido, con 2.342,53 hectáreas  repartidas mayoritariamente entre Los Angeles, Coihueco, Bulnes, El Carmen y Chillán. A nivel regional, estas son las comunas más contaminadas por transgénicos y por los plaguicidas de uso intensivo en esos predios. También existen 389,82 hectáreas de maíz modificado genéticamente y 317,71 hectáreas de soya transgénica. Un apicultor sostuvo en el debate, que igualmente en la comuna ñublense de Pinto —que no figura en el informe del SAG— hay transgénicos de la semillera Tuniche.

En todo el país, las comunas más contaminadas por plaguicidas y maíz transgénico —el cultivo predominante en Chile— son San Clemente (Maule), con 4.036 hectáreas y Chimbarongo (O’Higgins), con 3.036 hectáreas. La transnacional semillera y agroquímica Monsanto es responsable de la mayor parte de la contaminación, tanto por sus propios cultivos como por los de Massai, y Anasac. La siguen Pioneer, Greenseed, Curimapu y Tuniche, entre otras semilleras menores que incluyen al clan Von Baer, muy activo en el lobby empresarial que pretendía mantener el secreto en la ubicación de los cultivos.

Derecho a saber

En el cabildo Lucía Sepúlveda, en representación de la Alianza por una Mejor Calidad de Vida/RAP-Chile (Red de Acción en Plaguicidas) entregó información sobre la decisión adoptada en marzo de 2012 por el Consejo para la Transparencia en respuesta a un amparo por denegación de información interpuesto por esa organización en 2009. El fallo puso fin a décadas de secreto sobre la ubicación de los cultivos transgénicos, y ordenó al SAG poner la información a disposición de los ciudadanos para favorecer el debate público y permitir el control social de esa actividad productiva, que hasta ahora estuvo vetado para los afectados por ella.

Guillermo Riveros recordó que BioBio Orgánico también había demandado información sobre los cultivos transgénicos presentes en su región, recibiendo la misma negativa de la entidad estatal. La contaminación por raps transgénico ha estado presente en el debate ciudadano y ha sido negada por  SAG sin que se pudiera establecer fehacientemente los hechos por la política de secretismo imperante.

OGMs,  la guinda de la torta

“Los transgénicos son la guinda de la torta en el problema del colapso de las abejas. Cada vez hay menos abejas vivas en la colmena, pero nadie hace nada.

Un análisis de la Universidad Austral encontró dioxinas en la miel de Rucapequén, que se produce a 14 km de la planta Nueva Aldea de Celulosa, de Celco”,  denunció Roberto Montero, director del Centro de Estudio e Investigación de Alta Tecnología Agroecológica de Tomé y criador de abejas reinas. Recordó que en otra miel se descubrió que el polen transgénico provenía de harina de soya con la que se había alimentado a las abejas, ¡siguiendo la asesoría técnica entregada por INDAP! 

Sintetizó su experiencia relatando: “Históricamente a los productores nos han ido arrinconando porque el uso de plaguicidas por la agroindustria mata a las abejas. Yo partí en Tomé pero ahora estoy a orillas de un Parque Nacional en Chiloé con mis colmenas. Terminaremos en Magallanes con las abejas…ya no se ven tantas en el Parque”.

Recordó el apicultor que Perú tiene más hectáreas de cultivos orgánicos que Chile, pues ellos van en dirección opuesta y aprovechan las tendencias del mercado. Sin plaguicidas y con la moratoria a los transgénicos ya promulgada como ley en el país andino, podrán producir miel de excelente calidad.“Esto lo han conseguido por sus grandes niveles de organización y asociatividad, que tenemos que imitar”, expresó.

Montero llamó al gremio a ser más proactivo y darle valor agregado a la miel, dejando de vender en tambor. Destacó el ejemplo de APICOP (cooperativa integrante de las redes de Comercio Justo) que ha podido enfrentar de mejor manera esta crisis por su propio desarrollo y diversificación de mercado. Relató asimismo el salto dado por la apicultura de Chiloé al cambiar la raza de las abejas mediterráneas por la abeja austríaca, adaptada a ese clima, evitando la trashumancia obligada que era propia de la abeja mediterránea.

Gabriel Valdivia, apicultor de Isla de Maipo (Región Metropolitana), que se inició en el rubro en 1986, aportó antecedentes cuantitativos sobre el colapso de las abejas, agregando que en ese año había 700 colmenas para polinización. Ahora apenas cuentan con 400 colmenas. Antes se sacaban 10.000 kilos anuales de miel, en esta temporada sólo se obtuvieron 450 kilos.

Baja en la exportación

En las temporadas 2010 y 2011, debido a lo que Rodríguez bautizó como “el aterrizaje de los transgénicos en la miel”,  bajó abruptamente el volumen de miel chilena exportada, llegando a menos de 6.000 toneladas, comparadas con el  record alcanzado en 2007 con más de diez mil toneladas destinadas a la Unión Europea(UE), a precios considerados muy rentables.

La caída del precio se explica por las consecuencias de la sentencia de la Corte Suprema de la UE, respecto a que la miel contaminada con polen transgénico debe etiquetarse con la leyenda “Contiene ingredientes modificados genéticamente”. En la práctica el producto no tendría salida en los supermercados de Europa, pues los consumidores europeos rechazan los alimentos transgénicos por los riesgos para la salud.

Ahora sólo se exporta miel a Estados Unidos, donde no existe etiquetado, con un precio de 2.8 dólares el kilo ($ 1.350 aproximadamente), muy inferior al que pagaba el mercado europeo. Como el costo de producción es de 800 a 850 pesos promedio, se marginaría alrededor de un 15%, muy lejano a lo que se obtenía en el pasado.

Debido al bajo consumo interno de miel, entre el 85 y 90% de la producción nacional de miel se exportaba a Europa (un 99%) y Alemania (75%). La mayor parte de los ingresos de los apicultores vienen de la venta de  miel. La polinización adventicia de los cultivos frutales no se paga, y según se analizó en el cabildo, sólo en el último tiempo FEDEFRUTA estableció reglas para la contratación de polinizadoras. Los grandes polinizadores hoy tienen más de 10.000 colmenas que constituyen un negocio rentable.

La miel contaminada con transgénicos autorizados en la UE podría comercializarse siempre que su contenido alterado genéticamente no sobrepase el 0,9% del polen total, para lo cual se exige una certificación —homologando métodos de muestreo y análisis—, lo cual tiene costos que sólo pueden encararlos grandes productores y exportadores. Además, en el caso de que la miel esté contaminada con polen de un cultivo transgénico no autorizado en la UE para alimentación, no se puede comercializar esa miel allí. En este marco, según denunciaron varios asistentes al cabildo, INDAP paró las inversiones en el sector apícola, abandonando a los usuarios que apoyaba.

Pelea de “perros grandes”

“Estamos en medio de una pelea ‘de perros grandes’, somos el jamón del sándwich entre el SAG, las semilleras agrupadas en ANPROS y los exportadores”,  sostuvo el dirigente de la Red Nacional Apícola, cuya organización, junto a otros integrantes de la cadena productiva apícola, ha logrado  la implementación por SAG de un sistema de información geográfica mínima que alerta sobre riesgos.

Valorando el sistema como un avance,  Rodríguez lo consideró insuficiente pues no informa al apicultor consultante sobre el tipo de transgénicos ni su ubicación ni su dueño, limitándose a alertarlo respecto de la presencia de un cultivo transgénico en un radio cercano. Agregó que respecto de los productores de transgénicos, el gremio busca que se impongan dos principios: “El que llega, avisa” y “el que contamina paga”. Reivindicó la necesidad de que SAG haga un ordenamiento territorial que tome como base a quiénes históricamente llegaron primero a una zona, y las deje libres de transgénicos.

Redes y alianzas más allá del apiario

“Solos no podemos dar esta pelea. Es necesario mirar más allá del apiario y trabajaren la generación de redes y alianzas, gremiales, institucionales y académicas”, afirmó Rodríguez quien mencionó que para estos propósitos su organización participa en la campaña yo no quiero transgénicos en Chile, y ha desarrollado trabajo en conjunto con la Red de Acción en Plaguicidas RAP-Chile y ahora con BioBio Orgánico.

Señaló que el gremio  forma parte de  la Federación Iberolatinoamericana de Apicultura, FILAPI,  y a través de la entidad, articula las alianzas globales necesarias para tener la información y el contexto proveniente del mercado y de los productores de todo el mundo.

Guillermo Riveros coincidió en la importancia de constituir alianzas, y destacó que la exitosa convocatoria al cabildo es el resultado de muchos años de trabajo de organización de los agricultores orgánicos a lo largo del país, y de discusión de los problemas que afectan su quehacer en diferentes espacios públicos y privados.

Amenaza de concentración

Para el dirigente de la Red Nacional Apícola, en Chile está en juego  la sustentabilidad de miles de apicultores y de un gran número de prestadores de servicios. El rubro, ligado hoy  mayoritariamente a la pequeña agricultura campesina podría cambiar de carácter y quedar sólo en manos de empresarios con recursos para manejar grandes volúmenes y acceder a las certificaciones requeridas desde Europa.

Hay que recordar que en los últimos 12 años cerca de 60.000 familias campesinas han emigrado a la ciudad como efecto retardado de la llamada “revolución verde” que prioriza los monocultivos forestales y de la agroindustria.

Hasta ahora los exportadores no revelan a los productores el resultado de los análisis que hacen a la miel, por tanto los pequeños apicultores no tienen cómo comprobar si efectivamente esa miel deberá venderse a los precios bajos que les fueron informados al momento de entregar su producción.

El manejo de las abejas y la miel es sólo un componente del negocio, coincidieron varios productores, como Bélgica Navea de la Cooperativa Organicoop de Quebrada Honda (comuna de La Higuera,  Región de Coquimbo), quien afirmó que al precio pagado hoy por las empresas prácticamente no cubre los costos. Ella prefiere no venderles la miel y desarrollar otros derivados del trabajo, como la apiterapia. 

Etiquetado ya

Elías Navarro, en representación de la Asociación de Consumidores de Valdivia ACOVAL amplió los conceptos de alianzas gremiales hacia los consumidores, y valoró el cabildo por permitir la articulación de ambos sectores. “Estamos disponibles para replicar esta actividad en Valdivia”, anunció.

Para él, lo sucedido con la miel contaminada es una muestra de cómo el libre mercado se pisa la cola. “Los consumidores no tenemos libertad de elegir porque en Chile no hay etiquetado y el problema sólo se presenta porque Europa sí lo tiene.�
“Nosotros también tenemos derecho a una alimentación sana y la miel que no se vende fuera será consumida por chilenos que no sabrán que tiene transgénicos. Tenemos que  ver este tema como un problema político que nos afecta a todos, por las decisiones que se han tomado sin consultar a los afectados.”

El dirigente valdiviano expresó: “Ahora estamos asistiendo al despliegue de un gran movimiento estudiantil y social, hay un despertar  de la conciencia para salir del letargo en que vivíamos. Tenemos que apoyarnos en eso, y educar para la organización en cada espacio en que estemos, levantar un referente que pueda hacer frente al poder hegemónico. Y en concreto presentar nuestras demandas al SAG y la autoridad, por información y por etiquetado ya de los transgénicos”.

Viajes con la miel

Los maravillados visitantes de la feria, entretanto, pudieron disfrutar de novedosas experiencias, tales como hacer un recorrido imaginario por  Chile y su flora, degustando diferentes tipos de miel: de canelo, ulmo, temu, tiaca, lavanda, mora, multifloral e incluso una miel exclusivamente medicinal, de poleo.

También fueron testigos de la calidad de la miel de Vilches, obtenida en los bosques cordilleranos que parecen no ser parte de la castigada comuna de San Clemente, aunque geográficamente comparten ese territorio. La cooperativa local, que históricamente ha producido la miel, la conserva pura y saludable.  En cambio, otros apicultores, ubicados en la vecindad de miles de hectáreas de maíz transgénico rociadas con abundantes aplicaciones de glifosato e insecticidas, sólo suben sus colmenas a la montaña a última hora, cuando sus abejas ya están contaminadas.

De seguro ellos no pasarían la certificación. Una razón más para exigir el etiquetado en la miel, y desarrollar estrategias para que las municipalidades provean  a hospitales, jardines infantiles y escuelas de  miel libre de transgénicos y plaguicidas.

“Cada vez hay más conciencia y llegamos a nuevos sectores, trabajando desde la base, con recursos mínimos pero siempre contando con el esfuerzo y apoyo de nuestra organización y las organizaciones afines. Hemos participado en jornadas en Temuco, Valparaíso, Concepción, Chiloé y otras localidades y ahora empezamos a ver los frutos de ello”, evaluó Guillermo Riveros, de BioBio Orgánico, al concluir la feria.

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QUESOS DE AYACUCHO

Ayacucho. La ciudad de Coracora es la capital de la provincia de Parinacochas, pertenece al departamento de Ayacucho y se encuentra ubicada al sur oeste del Perú aproximadamente a 800 Km. de la ciudad de Lima. Se encuentra a una altitud que va entre los 3,150 y 3,350 m.s.n.m.

Su clima es frío – templado y las estaciones climatológicas se enmarcan dentro de la zona quechua o sierra del territorio peruano. La ciudad esta conformado por sus cuatro barrios: Muchapampa, Ancco, Chinchaycocha y Ccollana. En estos lugares se produce muy buenos quesos.

En las comunidades campesinas la agricultura es la principal actividad mediante la cual las familias obtienen su alimento, sin embargo, en los últimos años, están sufriendo algunas adversidades debido a las anomalías climáticas, que reducen enormemente la producción agrícola y generan inseguridad alimentaria.

Frente a esta realidad la población aún cuenta con actividades secundarias, como la ganadería lechera, y que representan un potencial de ingresos para complementar la seguridad alimentaria de la familia y promover alternativas de desarrollo familiar y comunitario.

En los distritos de Chiara y Los Morochucos, departamento de Ayacucho, la mayoría de la población cría ganado vacuno, tanto de tipo criollo como mejorado de razas Brown Swiss y Simmental. En esta zona, la leche es un producto de la actividad ganadera comercializado en fresco o en subproducto de queso, en dos modalidades cachipa o queso cincha.

COCINA MOLECULAR

 

Freír una carne sin aceite o congelar alimentos sin frío son cosas nos hubieran sonado a broma si las hubiéramos escuchado diez años atrás. Hoy, gracias a la cocina molecular, se está llegando a esa utopía digna de películas de ciencia ficción. Según la BBC, la tendencia en la cocina es “la búsqueda de técnicas que permitan reducir el uso de grasas y, por tanto, el contenido calórico de los alimentos.

Existen en el mercado algunas técnicas para freír o expandir (término técnico de freír) alimentos sin necesidad de grasas. “Una de ellas se conoce como descompresión instantánea controlada (D.I.C), en la que el producto se deshidrata y se somete a un efecto vacío que hace que éste se expanda y tenga la estructura crujiente ansiada en los fritos.

El sabor de lo que se “expanda” con esta técnica no será igual al grasoso. Será mejor. Conservará el sabor puro del producto.

FRÍO SIN FRÍO
Cuando se ha mantenido por mucho tiempo un alimento en la congeladora, este queda con cristales de hielo en su interior. Estos le hacen daño a lo que han enfriado, le resta sabor y modifica su consistencia original. Ante ello, también están desarrollando una forma de enfriar sin frío. “*Se emplean líquidos como el nitrógeno u ondas magnéticas*, que no solo mantienen a raya los cristales sino que hacen que el proceso de descongelación altere menos la textura, sabor y propiedades de la comida”, resalta la BBC.

Por otro lado, el Instituto Tecnológico de Massachusetts (MIT) también está realizando esfuerzos para revolucionar el mundo de la comida. Desde el 2010 tiene a prueba una máquina llamada Cornucopia. Una impresora de comida que almacena en frío distintos productos que luego mezcla, calienta y también enfría realizando distintas combinaciones de ingredientes.

LO MAS IMPORTANTE: LA PRODUCCION DE ALIMENTOS

México, DF. En los próximos 50 años se tendrán que producir alimentos equivalentes al consumo de toda la historia de la humanidad, por lo que la Organización de Naciones Unidas para la Agricultura y la Alimentación (FAO), la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (Cepal) y el Instituto Interamericano de Cooperación para la Agricultura (IICA) recomendaron a los gobiernos latinoamericanos aumentar las inversiones en el sector agropecuario, utilizar la biotecnología de manera responsable y controlada y fortalecer los procesos de investigación y desarrollo.

Destacaron que ante la posibilidad de una nueva crisis económica global, la volatilidad de los precios de los alimentos que impactan en la canasta básica y en la balanza comercial, sobre todo en países importadores de ellos, se requieren políticas de Estado y apuntalar una cooperación regional para favorecer acciones multilaterales.

"La seguridad alimentaria y nutricional depende de cada uno de los países y sociedades, pero también de la capacidad de los gobiernos para adoptar una visión regional integrada de los desafíos y estrategias de colaboración mutua para enfrentarlos", expusieron los tres organismos internacionales en el estudio conjunto Respuestas de los países de América Latina y el Caribe al alza y volatilidad de los precios de los alimentos y opciones de colaboración.

También hicieron un llamado a los gobiernos, productores y consumidores a reducir el desperdicio de alimentos, el cual se estima en 40 por ciento del total de la producción, así como a eliminar las medidas restrictivas, pues afectan a 17 por ciento del comercio intraregional. "En un escenario de crisis, las medidas restrictivas magnifican la contracción del comercio y dificultan que los circuitos intrarregionales funcionen como válvula de escape frente a impactos externos, lo que se traduce en mayor presión al alza de los precios internacionales".

Para integrar el estudio –explicaron– se llevaron a cabo diálogos de alto nivel en México, Chile, El Salvador y Trinidad y Tobago, donde se analizó la situación mundial de los alimentos y sus efectos en la región. En el ámbito mundial hay una reducción en la tasa de crecimiento de los rendimientos agrícolas en soya, maíz, trigo y arroz.

La volatilidad de los precios desincentiva la inversión en la agricultura y reduce la efectividad, para asignar recursos de fuentes públicas y privadas, y genera inestabilidad política que redunda en decisiones que pueden afectar el crecimiento económico a largo plazo, expuso Salomón Salcedo, funcionario de la FAO.

El director del IICA señaló que para producir más con menos recursos y en un contexto de cambio climático se requiere innovar; es necesario promover inversiones y fortalecer las instituciones vinculadas al sector agropecuario.

LA DISPEPSIA

 

CARMEN REIJA LÓPEZ - Es un término utilizado para describir genéricamente diversas molestias abdominales que incluyen: sabor desagradable de la boca, sensación de plenitud, dolor abdominal, eructos, ruidos intestinales, etc. También se conoce como indigestión o digestión pesada y los síntomas pueden ser continuos o intermitentes y estar o no relacionados con la ingestión de alimentos.

Resulta difícil clasificarla debido a la superposición de síntomas, describiendo los pacientes varias sensaciones diferentes que se mezclan y predominan según el momento. Se ha intentado agruparla en orgánica y funcional según se pueda o no asociar a alguna causa directa a nivel del aparato digestivo (estómago, duodeno, esófago, etc.) o al uso de fármacos (antibióticos, AINE, antiarrítmicos, etc.). La dispepsia funcional suele corresponder a un diagnóstico de exclusión al que se llega cuando no se encuentra una causa orgánica que justifique los síntomas (como una úlcera, un problema biliar, reflujo, etc.).

El diagnóstico debe ser efectuado por el médico porque no todos los pacientes son iguales. Para ello realiza un estudio completo de los hábitos que incluye diversos apartados de interés: consumo de alcohol, café y tabaco, momento en que aumenta el dolor (ayuno o digestión), mejoría o no al eructar, etc. A partir de ahí decide las pruebas a realizar (o ninguna) en función de las respuestas dadas. En algunos casos se hacen test de Helicobacter pylori, gastroscopias, análisis de sangre, heces y orina, etc. o pueden derivar al paciente al especialista. Sea cual sea la decisión, es el médico el único que puede diagnosticarlo adecuadamente.

El tratamiento se centra en combatir los síntomas y modificar la dieta y el estilo de vida. A este nivel, suelen darse unas recomendaciones generales que incluyen:

- Disminuir el consumo de alcohol, bebidas excitantes y tabaco.

- Evitar el estrés y buscar lo que nos relaje (pasear, leer, nadar, etc.)

- Mejorar el sueño. Dormir adecuadamente siguiendo pautas que nos permitan descansar.

- No acostarse nunca inmediatamente después de comer.

- Evitar las comidas copiosas o muy grasas.

- No utilizar prendas apretadas en la cintura.

- Comer de manera relajada, masticando con lentitud, sentados cómodamente, con horario regular y despacio.

- Realizar una dieta adecuada (verduras, frutas, carne magra, pescado, etc.). Evitar fritos, salsas, embutidos, especias picantes, etc.

A nivel farmacológico se usan varios grupos de medicamentos que deben ser pautados por el médico. Destacan:

- Antiácidos, que son fármacos capaces de neutralizar el ácido clorhídrico segregado por el estómago. Presentan diferencias en cuanto a la rapidez y duración del efecto neutralizante y sus reacciones adversas, en especial, sus efectos sobre la motilidad intestinal.

En este grupo se encuentra el bicarbonato sódico, de uso muy frecuente porque produce un rápido alivio, aunque de corta duración. Como problema señalar que puede producir gases; que provoca la distensión del estómago, con efecto rebote por aumento de la liberación de ácido clorhídrico y que el sodio puede ser absorbido pasando a la circulación y causando hipernatremia y alcalosis metabólica. En consecuencia, debe ser utilizado únicamente en momentos puntuales y no de manera crónica.

El carbonato cálcico es eficaz pero puede producir alcalosis, estreñimiento y liberación de gastrina (efecto rebote). Recomendable para uso esporádico.

Los compuestos de magnesio forman una película protectora sobre la mucosa que prolonga el efecto antiácido.

Los compuestos de aluminio son de elección en adultos sanos porque combinan los efectos antiácidos con la protección de la mucosa. Cuidado especial en pacientes con insuficiencia renal durante un período prolongado debido al riesgo de que se acumule el aluminio en el organismo.

Los compuestos de magnesio y aluminio presentan las ventajas de ambos elementos y evitan alguno de sus inconvenientes (como la motilidad intestinal).

- Los procinéticos mejoran el tránsito a través del tubo digestivo mejorando la motilidad, aunque no se ha demostrado su eficacia con estudios clínicos controlados. Pueden usarse inicialmente pero no prolongarlo en el tiempo.

- Los antisecretores gástricos (cimetidina, ranitidina, omeprazol, lansoprazol, pantoprazol, etc.) tienen una acción más prolongada y controlada, por lo que son eficaces en muchos pacientes. Presentan efectos negativos como la interacción con otros fármacos que utilicen el mismo mecanismo de metabolización y no deben ser administrados durante largo tiempo salvo indicación expresa del médico.