Blogia

INDUSTRIAS DE ALIMENTOS - NUTRICION

CANCHALAGUA

 

CANCHALAGUA "A"

Familia

:

Compuestas

 

Latín

:

Sckubria pinnata

 

 

 

 

 

 

 

Inglés

:

 

 

Italiano

:

 

 

 

 

 

 

 

 

Francés

:

 

 

Alemán

:

 

Nombres Populares: Canchalagua.

Características: s una planta anual que tiene unos 30 - 40 cm. de altura. Su tallo es longitudinalmente estriado con hojas hasta el ápice. Pesenta hojas alternas pinnatisectas. Sus flores son de color amarillo.

Hábitat y Recolección: rece en los valles andinos de 2,000 a 2,700 mt. de altitud. Florece en mayo.

Propiedades Medicinales: Se uiliza como depurativo sanguíneo y limpiador de cutis (espinillas y grasa).

CANCHALAGUA "B"

Familia

:

Asteráceas

 

Latín

:

Schukria octaristata roth

 

 

 

 

 

 

 

Inglés

:

 

 

Italiano

:

 

 

 

 

 

 

 

 

Francés

:

 

 

Alemán

:

 

Nombres Populares: Canchalagua, piqui-pichana.

Características: Planta herbácea, temporal, alcanza de 1 a 1.5 mt. de altura, de tallo herbáceo, estriado longitudinalmente, muy ramificado, con pelos tectores y glandulosos. Hojas compuestas alternas. Sus flores presentan abundantes pelos glandulares.

Hábitat y Recolección: Crece en zonas templadas y cálidas de la costa y sierra. Se cultiva en la Cantuta, Chosica-Lima.

Propiedades Medicinales: Se utiliza como diurético.

CANCHALAGUA "C"

Familia

:

Gencianáceas

 

Latín

:

Erythea chilensis

 

 

 

 

 

 

 

Inglés

:

 

 

Italiano

:

 

 

 

 

 

 

 

 

Francés

:

 

 

Alemán

:

 

Nombres Populares:  Canchalagua, cachinlagua, cachenlahuen, chance-lagua, escabiosa (Chile), genciana (Perú), hierba de las siete sangr´is, hierba de la pleuresía, hierba contra el dolor del costado, cachen.

Características: Planta herbácea copiosa de varillas blancas, hojas menudas de color verde claro y flores amarillas. La planta alcanza unos 20 cm. de altura.

Hábitat y Recolección: Crece en lugares fríos.

Propiedades Medicinales: Se utiliza como antigripal, digestivo, antiinflamatorio, antirreumático, catártico y como tónico capilar .

ESTABILIZANTES PARA HELADOS

Por : IVON DE LA CRUZ RODRIGUEZ 

Elegir un combinado de emulsionante y estabilizante para un helado no es nada fácil. Aunque entra en la composición como una cantidad ínfima con respecto a los otros componentes, su papel es determinante para la consistencia y el aspecto del helado.

La elección del más adecuado se realiza mediante la selección de los criterios que mejor corresponden a los objetivos del cliente. En esta elección se tienen en cuenta la fórmula, el proceso, las exigencias referentes al equipamiento (viscosidad, transferencias, envase: extrusión o a granel, condiciones de endurecimiento, almacenaje), el comportamiento frente a la fusión, el aspecto organoléptico y el precio. Además, si se aplican combinaciones en sobredosis, la consistencia del helado se torna viscosa, gomosa, pegajosa o espesa.

Aspectos a tener en cuenta para la elección:

El tipo de materia grasa: El tipo de grasa utilizado es importante a la hora de elegir el emulsionante apropiado ya que se pueden encontrar distintos comportamientos. Los glóbulos grasos de la nata son estabilizados por una membrana proteica muy estable que limita la aglomeración en el freezer y luego acelera la fusión del helado. Los glóbulos grasos de mantequilla ya no tienen membrana proteica y se aglomeran mas fácilmente.

La cantidad de grasa: Es variable; y afecta a la dosis de estabilizante. Esta dosis será inversamente proporcional al nivel de materia grasa utilizado.

El origen de las proteínas: La leche en polvo reemplazante hace que la reactividad del medio sea distinta, por lo que hay que tenerlo en cuenta a la hora de elegir el estabilizante adecuado. Ciertos estabilizantes reaccionan con las proteínas de la leche; si se deja reposar la mezcla del helado, puede separarse el suero.

La cantidad de proteínas: Una dosis demasiado baja puede provocar problemas: disminución de las propiedades de aireación, helado acuoso y sin cuerpo. Esta perdida se puede compensar seleccionando un estabilizante cuya capacidad de aglomeración sea importante.

El proceso: Es importante para optimizar la elaboración del helado y evitar que las aglomeraciones de materia grasa se presenten en cantidad excesiva o insuficiente. Aumentar la presión de homogeneización o bajar la temperatura a la salida del freezer permite obtener un mayor número de aglomerados.

Los estabilizantes utilizados en el helado y en los postres congelados son los siguientes:

Garrofín: La harina de semillas de algarroba, además de utilizarse en el helado de crema, se emplea en helados de frutas y pastas.

Alginato sódico: Es hidrosoluble. Las mezclas elaboradas con esta sustancia adquieren gran viscosidad, y los helados de crema fabricados con ellas se derriten uniformemente como espuma. Hoy día se utiliza el alginato más bien en preparados mixtos en unión con otros estabilizadores. En medio ácido precipita el ácido algínico a manera de gel, propiedad que se aprovecha en el helado de agua sin batido de aire para evitar un rápido goteo, sobre todo en presentaciones con palo o mango. Se obtiene entonces un helado "que no gotea".

Propilenglicol alginato: Aparecen los grupos carboxílicos esterificados con óxido de propileno. El propilen-glicol-alginato es pH-estable, cuenta con buena capacidad formadora de espuma y sirve como estabilizador en helados de frutas, especialmente para sorbetes.

Carragenanos: De acuerdo con el procedimiento de fabricación utilizado, se obtienen productos de distinto grado de pureza. El carragenato sódico es soluble en agua fría. Tienen particular importancia para los helados de leche, ya que evitan la separación del suero provocada por los galactomananos o carboximetilcelulosa. En la actualidad se utilizan mucho con esta finalidad.

Agar-agar: Exhibe una elevada capacidad de absorción de agua. Se emplea poco, debido a su alto precio. Muchas veces entra a formar parte de mezclas estabilizadoras destinadas a la fabricación de sorbetes. 

Carboximetilcelulosa (CMC): Se fabrica con un nivel de calidad fácilmente repetible. Cuando se incluye en los helados de crema, éstos alcanzan una "subida" por batido más alta.  La CMC reacciona con las proteínas; en las mezclas separa el suero. Los helados de crema fabricados con CMC se derriten con rapidez, por lo cual la CMC suele utilizarse combinada con harina de semillas de algarroba, harina de semillas de guar y carragenanos. Por ser La CMC pH-estable, sirve muy bien para la fabricación de sorbetes. Confiere a los helados de fruta una textura un tanto granulosa, deseable en ciertos artículos (helado de nieve, helado crujiente).

Metilcelulosa: Se emplea en helados de crema.

Celulosa microcristalina: Esta clase de celulosa se hidrata en agua, pero no se disuelve en ella. Proporciona una elevada viscosidad a la mezcla y es motivo de que el helado de crema se derrita lentamente. Generalmente se combina con CMC o CMC-sódica.

Pectinas de baja esterificación: Sirven para estabilizar helados de fruta y para fabricar pastas de fruta.

Goma xantan: Es pH-estable y fácilmente hidrosoluble. En los helados que contienen leche no provoca la separación del suero, por lo cual está indicada para sustituir a los carragenanos. Es interesante su acción sinérgica con las harinas de algarroba y de semillas de guar. Se recomienda para helados de leche y de crema una mezcla del 24% de xantana y 92-98% de harina de semillas de guar. La xantan es incompatible con la CMC.

Gelatina: Ha perdido su antigua importancia en la producción de helado de crema, si bien para la fabricación de sorbetes no puede renunciarse a la gelatina, debido a su acción estabilizadora de la espuma. La gelatina sirve mejor mezclada con harina de semillas de algarroba, harina de semillas de guar y pectina. Con alginatos, agar-agar y carragenanos pueden presentarse enturbiamientos o precipitaciones en la mezcla.

LA FOCACCIA, AYER Y HOY



Por: Andrea García Noli

La focaccia es una especie de pan plano, originalmente cubierto con cebollas blancas en juliana y especias, pero hoy en día se le han dado variaciones. Este plato tiene su origen en Italia, y se dice que es el antecesor de la pizza, puesto que tienen las masas de igual contextura, ambas llevan harina de alto contenido de gluten, aceite, agua, azúcar, sal y levadura y además tienen sobre ellas algún tipo de salsa o relleno. El secreto de su éxito: el aceite de oliva y la sal gruesa.

La focaccia generalmente se aliña con aceite de oliva y hierbas locales al que se añade queso y carne todo ello aromatizado con diversos vegetales. Hoy tiene un uso parecido al de la pizza, por lo que se dice que es su rival natural, en algunos países es utilizada como sándwich.
Se dice que el origen de su receta se encuentra en los Etruscos o antiguos griegos, aunque se conoce como platillo típico de Liguria, en la que se denomina fûgassa en lengua ligur. La especialidad local denominada "focaccia con formaggio" (focaccia con queso) se elabora frecuentemente en Recco, localidad cercana a Génova. Se dice que los romanos la preparaban cocinándola sobre un lecho de hojas de laurel. En algunas regiones de Italia se realiza sobre hojas de castaño
En la actualidad se consume mayormente en Europa y Argentina, que como se sabe, ha tenido una gran influencia italiana ya que colonos italianos partieron a esas tierras.

Masa básica de una Focaccia
Ingredientes:
500 gramos de harina
20 gramos de levadura fresca
1 cucharadita de orégano
1 taza de agua
100 mililitros de aceite de oliva
Sal gruesa, cantidad necesaria
200 gramos de queso mozzarella rallado grueso
Romero para espolvorear, a gusto
Preparación:
Colocar la harina en un bol y hacerle un hueco en el centro. En el medio colocar la levadura, el aceite, el orégano y el agua. Mezclar bien y verter la masa sobre una superficie enharinada. Amasar hasta que esta quede elástica y homogénea. Dejar leudar tapada con un paño en un lugar cálido, hasta que aumente al doble de su tamaño.
Quitar el aire y estirar. Colocar en una asadera aceitada y salpicarla con la sal gruesa y abundante aceite de oliva. Cocinar en horno a temperatura media-alta hasta que se dore ligeramente.
Retirar del horno, cubrir con la mozzarella y espolvorear con el romero. Llevar al horno hasta que el queso se derrita. Servir enseguida.
Fuente de la receta: http://www.cocina.org

FERMENTACION CONTROLADA

La técnica de la fermentación controlada ya está muy extendida entre los profesionales de la panadería , dado que es muy sencilla. Sin embargo, su aplicación ocasiona en muchas ocasiones serios problemas de regularidad en la calidad del producto final. Se han de tener presentes una serie de aspectos, que van desde una ligera variación en la formulación de las especialidades a cambios en el proceso de panificación, si no deseamos generar esos problemas. En este artículo ofrecemos las consideraciones que se han de seguir para aplicar la fermentación controlada en un proceso mixto de panificación, el más utilizado en países como España, basado en un alto grado de mecanización y un tiempo de reposo relativamente corto.

La panificación en España y, en general, en aquellos países que han adoptado un alto grado de mecanización, se basa principalmente en el método mixto de panificación. A diferencia de lo habitual en Francia, no existe fermentación en masa antes de la división.

El esquema de trabajo se compone de un amasado intensivo, división automática, reposo de la bola una vez dividida y boleada normalmente corto, formado mecánico; en muchos casos, el entablado de las barras es automático y la fermentación se realiza en cámara climatizada. El tiempo de fermentación no supera, en la mayoría de los casos, la hora y media, siendo frecuente la fermentación de una hora.

La fermentación controlada consiste en someter la masa a la acción del frío, una vez formadas las barras. Se mantiene a temperatura baja el tiempo deseado y, tras este estado de letargo, pasa del frío al calor, a voluntad del panadero, con el auxilio de un programador de tiempos y temperaturas. Esta técnica, que ya está muy extendida entre los pequeños y medianos panaderos, y que a priori parece sencilla, frecuentemente acarrea algunos problemas de calidad: aparición de defectos respecto al pan elaborado mediante el proceso normal y menor regularidad.

Cuando un panadero adquiere una cámara de fermentación controlada debe realizar algunos cambios en la receta, así como en el proceso, si desea obtener la misma calidad del pan que no ha sido sometido a la acción del frío.

Si estos cambios no se llevan a cabo, los defectos que se presentarán más frecuentemente serán: mucha coloración en la corteza, poco volumen y pequeñas ampollas en la corteza.

Conocer los puntos críticos de la fermentación controlada nos permitirá adoptar los cambios adecuados, en función del sistema de panificación, de la dosificación de levadura, y de los condicionantes de tiempo y temperatura.

La fuerza de la masa

El factor fuerza de la masa es un pilar básico en la fermentación controlada. Debe tenerse en cuenta que, al someter la masa a la acción del frío, ésta va perdiendo fuerza a medida que va pasando el tiempo.

Para corregir este problema se debe dotar a la masa de una fuerza adicional mediante el ajuste de los siguientes factores:

  • Harina de más fuerza.
  • Aumentando la cantidad de levadura.
  • Hacer las masas un poco más consistentes
  • Aumentar la dosis de mejorante.
  • Aumentar el tiempo de reposo de la bola antes del formado.

La harina ha de ser del orden del 35% más fuerte que la utilizada en el proceso normal.

La dosis de levadura prensada, interrelacionada con el tiempo de reposo, va a jugar un papel fundamental y decisorio en la fuerza de la masa.
Una consistencia mayor evitará que la masa se relaje durante el proceso.

Los mejorantes más adecuados son los de actividad enzimática reducida, ya que colorean en menor grado la corteza, y que contengan una mayor dosificación de ácido ascórbico, lo que previene el debilitamiento de la masa.

La masa madre también será indispensable, y se añadirá en una proporción del 20% en peso con respecto a la harina.

Preparación de la masa

En este supuesto, planificamos la fabricación de pan de flama en proceso rápido de panificación, pero que va a ser sometido a fermentación controlada.

Ingredientes Cantidad

Harina (W = 170 P/L=0,6) 100.000 g
Agua 58 l
Sal 2.000 g
Masa Madre 20.000 g
Mejorante c.s
Levadura 2.500 g

El proceso de fabricación

El amasado variará en función del tipo de amasadora, pero lo ideal es conseguir una masa fina y elástica, incorporando la levadura al final del amasado y procurando que la temperatura sea del orden de los 23º C, teniendo en cuenta que la masa debe ser un poco más consistente que en el proceso normal.

La división se deberá realizar lo más rápido posible, por lo que el tamaño de los amasijos, así como la velocidad de la divisora, van a determinar el tiempo de permanencia de la masa en la tolva de la divisora.

El tiempo habitual de reposo de las bolas es de 10 a 15 minutos, que resulta escaso para la maduración de la masa, razón por la cual debe reforzarse conforme se ha indicado.

El formado debe ser bien apretado, evitando que la masa se desgarre.

El bloqueo

Se denomina bloqueo a la fase o período de tiempo en que la cámara está aportando frío intenso para conseguir que se detenga la actividad fermentativa de la masa.

Son muchos los autores que han opinado sobre qué temperatura y cuánto tiempo son los óptimos de bloqueo. La respuesta correcta a esta cuestión hay que encontrarla teniendo en cuenta la cantidad de levadura prensada, el tamaño de las piezas, la frecuencia de entrada de carros a la cámara, los kilos de masa introducidos, así como el grado de ocupación de la cámara.

Expuesto esto, estamos en condiciones de decir que puede ser válido un bloqueo a la temperatura comprendida entre - 5 y - 14º C. Será el panadero quien lo determine, teniendo en cuenta lo anteriormente expuesto, así como el tiempo, que debe oscilar entre una y tres horas.

Refrigeración de la masa

Una vez transcurrido el período de bloqueo, la cámara se estabiliza entre 0 y 1º C. En este estado, la masa estará en buenas condiciones durante las próximas 20 horas. Sin embargo, cuando se prolonga el tiempo (pan que se elabora el sábado para cocerlo el lunes, por ejemplo), hay que hacer algunas modificaciones, dotando a la masa de mayor fuerza y aumentando el período de bloqueo.

El calentamiento

La etapa más crítica de la fermentación controlada se produce en el paso del frío al calor. Cuando el calentamiento se lleva a cabo muy rápidamente, se produce una condensación de humedad sobre la masa, provocando una elevación de la actividad enzimática, lo que se traduce en un color rojizo en la corteza, que adquiere un aspecto duro y cristalino.
La subida térmica de la cámara ha de ser progresiva, de tal forma, que si se programan seis horas de fermentación, la rampa de subida ha de ser la mitad del tiempo; es decir, la cámara debe tardar tres horas en alcanzar la temperatura programada para la fase de fermentación. Con esta medida, la masa se va atemperando gradualmente, evitándose la condensación sobre la superficie de las barras.

La fermentación y la cocción

Una vez que la cámara se ha estabilizado a la temperatura de fermentación, y habiendo cuidado que la subida térmica haya sido progresiva, nos encontramos en la fase final de la fermentación.

También se ha discutido mucho sobre cuál debe ser la temperatura ideal de fermentación. Después de varios ensayos estamos en disposición de decir que, en el sistema rápido de panificación, la temperatura ideal de fermentación controlada es de 26º C. Hemos llegado a tomar este valor teniendo en cuenta que la masa es muy mala conductora del calor, y que tarda bastante tiempo en estabilizarse la temperatura interior de la barra con respecto a la temperatura de la superficie. Si la temperatura de la cámara está por encima de 26º C se produce una diferencia de volumen en la parte interior con respecto a la corteza. También hay que tener en cuenta que si se eleva la temperatura de la cámara a niveles superiores, la condensación que ello provoca, acarrea los problemas antes mencionados.

El volumen final de fermentación se controlará ajustando la dosificación de levadura y el tiempo de fermentación, sin que sea necesario modificar la temperatura de fermentación que, repito, debe ser de 26º C.

La humedad de la cámara también hay que tenerla en cuenta para que en ningún caso sobrepase el 70%. Con estos parámetros de temperatura y humedad no hay riesgo de deshidratación en la masa.

Una vez fermentada la masa, ya está lista para el horneado, pero hay que tener en cuenta que las actividades enzimáticas de la masa durante el bloqueo, refrigeración y fermentación han seguido su curso, lo que produce una dextrinización superior en la corteza del pan. Esto hace que aumente la coloración de la corteza, así como su cristalización. Para paliar, en parte, este problema hay que bajar la temperatura del horno 10 o 15º C con respecto a lo habitual y aumentar un poco el tiempo de cocción.

Antes de equiparse con una cámara de fermentación controlada hay que tener en cuenta las capacidades de cocción, de tal forma que si sólo se dispone de un horno, lo ideal es una cámara con capacidad para dos carros.

Hay algunos panaderos que se aventuran a instalar cámaras de más capacidad y, para controlar el volumen de los últimos carros tienen que ir reduciendo levadura en las masas, con la consiguiente pérdida de fuerza y sus consecuencias; o bien vuelven a refrigerar la masa en espera del turno de cocción, lo que provoca una nueva deshidratación de la corteza y la aparición de pequeñas ampollas en la corteza así como un aspecto cristalino.

Por todo ello, cuando se dispone de un solo horno, es más aconsejable instalar dos cámaras con capacidad para dos carros cada una, que una sola con capacidad para cuatro carros.


Nombre: Renzo Alejandría Fuentes
Curso : Panaderia Regional
Fuente: www.franciscotejero.com

DEFECTOS EN LA HARINA DE TRIGO

A lo largo del año el panadero se enfrenta con cambios en las características en la calidad de la harina, así como con las diferentes temperaturas y humedades ambientales. Estos cambios en las características de las materias primas, así como de la climatología, provocan un exceso o falta de fuerza en las masas, repercutiendo en una irregularidad en la calidad del pan.

La mayoría de los fallos o problemas que se le presentan al panadero son originados por deficiencias en el proceso, (tiempos inadecuados de amasado, temperaturas elevadas, falta o exceso de reposos, elevadas dosis de levaduras, consistencia inadecuada, fermentaciones incorrectas, humedades excesivas, etc.) Pero hay fallos que también son de la harina, aunque afortunadamente cada vez estos problemas son más insignificantes debido principalmente a los sofisticados controles que tienen la mayor parte de harineras.

Los defectos más frecuentes que tienen las harinas podemos clasificarlos en:

  • Harinas inadecuadas.
- Falta de fuerza.
- Exceso de fuerza.

  • Harinas desequilibradas.
- Tenaces.
- Extensibles.

  • Incorrecta actividad enzimática.
- Baja actividad enzimática.
- Exceso de actividad enzimática.

  • Harinas con degradación.

Harinas inadecuadas

Una harina floja no podemos clasificarla como de mala calidad, sino más bien como una harina inadecuada. Recordemos que las harinas flojas son las ideales en la fabricación de galletas, o los procesos rápidos de panificación.

Falta de fuerza. Cuando la harina es floja la masa es débil y poco resistente a la presión del gas (poca tolerancia). Las harinas muy flojas tienen por tanto el gluten débil y poroso dejando escapar parte del gas que se produce durante la fermentación.

Exceso de fuerza. Las harinas demasiado fuertes requieren un tratamiento especial que modifique la fuerza final en la masa. Así, por ejemplo, cuando nos encontramos con una harina más fuerte de lo normal, hay que añadir más cantidad de agua, aumentar el tiempo de amasado, reducir la temperatura final del amasado, así como la cantidad de levadura prensada.

El pan obtenido con las harinas con demasiado fuerza tienen menos volumen y la corteza tiende a volverse chiclosa, es decir, revenida.

Harinas desequilibradas

La relación que existe entre la resistencia que ofrece la masa al ser estirada y la capacidad para dejarse convertir en lámina o dejarse estirar, es el término que empleamos para definir el equilibrio de las masas.

Por experiencia sabemos que el equilibrio ideal de las harinas estará en función del tipo de pan y sobre todo de la longitud de la barra. De esta forma en las masas duras (pan candeal) la harina ha de ser más tenaz que extensible, por el contrario en las masas blandas (barra de flama larga) la harina ha de ser más extensible que tenaz.

El equilibrio de la harina lo conocemos como la Relación P/L. Por ejemplo, podemos decir que para la fabricación de pan candeal y pequeñas piezas de pan de flama (barritas) el P/L ideal es el comprendido entre 0,6 y 0,8 mientras que para la fabricación de pan francés y barras largas realizadas en la formadora el equilibrio ha de ser entre 0,3 y 0,5.

Tenaces. Denominamos también masas broncas aquellas que durante el amasado dan la impresión de que nunca llegan a amasarse, desgarrándose durante el mismo. Durante el formado la sobre presión que ejercen los rodillos y lonas de la formadora dañan la masa, incluso a veces se rompe o se pica. También se puede apreciar que durante la fermentación aquellas masas que son demasiado broncas, la hacen de forma redondeada y con poca base de contacto de la barra sobre el tablero o bandejas. Incluso dificulta la expansión de los gases durante la fermentación y primeros minutos de cocción, produciéndose panes redondeados, que llegan a tomar forma arqueada, con una greña escasa y áspera.

No cabe duda de que las masas excesivamente tenaces producen este tipo de panes, pero hay que tener en cuenta que hay otros factores que influyen igualmente en el aumento de la tenacidad. Estos pueden ser un tiempo de amasado insuficiente, las masas duras, las altas temperaturas de las masas, las dosis elevadas de levadura prensada, las masas grandes que tardan mucho en ser divididas, el formado demasiado apretado, etc., son todos ellos factores a tener en cuenta para controlar el exceso de tenacidad.

Extensibles. Se dice que una masa es demasiado extensible cuando durante la fermentación la barra se desarrolla caída y lateralmente. Es muy frecuente en las harinas débiles o faltas de fuerza que también sean extensibles.

No solamente la harina influye en la extensibilidad de la masa sino que durante el proceso de panificación puede ser modificada. Así una masa superamasada, las masas frías, la falta de reposo, las dosis bajas de levadura prensada, las masas blandas y el formado flojo son todos ellos factores que hacen aumentar la extensibilidad.

Incorrecta actividad enzimática

Baja actividad. Las harinas españolas son normalmente deficientes en enzimas a-amilasa, esto quiere decir que los valores de Índice de Caída son superiores a 300 segundos, cuando lo correcto es el comprendido entre 250 y 300 segundos. Esta deficiencia acarrea la falta de azúcares durante la fermentación, sustratos necesarios para el alimento de la levadura.

La falta de azúcares provoca que durante la fermentación ésta se relentice al no estar disponibles dichos azúcares.
También cuando la actividad enzimática es deficiente repercute en una menor expansión del pan en el horno, produciéndose panes de menor volumen, miga seca y corteza pálida.

Exceso de actividad. Cuando el trigo contiene un grado alto de humedad, hecho que ocurre cuando se moja antes de su recolección, se provoca la germinación. Este fenómeno hace aumentar en exceso el contenido de enzimas a-amilasa lo que provoca que aumente el índice de maltosa, que el gluten sea parcialmente alterado y que disminuya la fuerza y la capacidad de desarrollo de la masa.

La mayor repercusión de la influencia de la harina procedente de trigo germinado, ocurre en los primeros minutos de la cocción, lo que da lugar a que se transformen en dextrinas gran cantidad de almidón, licuándose en vez de coagularse. El almidón, que debería ser estructural, se transforma en azúcares, debilitándose la miga y haciéndose pastosa.

Como consecuencia de este problema se presentan los siguientes defectos:

- Masas blandas, pegajosas y extensibles.
- Falta de tolerancia.
- Mucho color en la corteza.
- Miga húmeda y oscura.
- Pan revenido.
- Panes rechonchos y pesados.

Se puede remediar parcialmente el problema cuando el grado de germinación no es muy elevado, haciendo las siguientes correcciones:

- Masas más duras.
- Reducir el tiempo de fermentación.
- Acidificar las masas.
- Reducir el tamaño de las piezas.
- Aumentar inicialmente la temperatura del horno.

Harinas con degradación

Es frecuente también que las harinas españolas presenten anomalías de degradación, debido principalmente al ataque de un parásito, denominado garrapatillo, al trigo. Este ácaro, que se alimenta del grano de trigo en fase lechosa, es decir, cuando aún no ha granado, es portador de una enzima llamada proteasa.

Cuando se moltura un número alto de granos atacados por este hemíptero, puede incluso que la harina panificable deje de serlo.
Como prevención ante este problema, está permitido por la Legislación española que el fabricante de harinas pueda aditivarlas con fosfato monocálcico en dosis máximas de 250 gr por 100 Kg de harina. La función del fosfato monocálcico es aumentar la acidez para que de esta forma quede mermada la actuación de dicha enzima. No obstante, esta adición provoca un aumento de la tenacidad que hace difícil la mecanización de dichas masas.

También es frecuente mezclar harinas de mayor fuerza para contrarrestar aquellas con degradación, hecho que provoca un exceso de fuerza inicial, repercutiendo negativamente en el formado de las piezas. Cuando existe este problema en un principio no se nota nada anormal en la masa, es ya cuando la pieza está formada y durante la etapa de fermentación cuando comienza a perder fuerza y a dar síntomas de debilidad.

Para luchar contra las harinas con degradación el panadero ha de hacer las siguientes modificaciones:

- Acidificar las masas.
- No elaborar las masas madres con la harina dañada.
- Dejar la masa más dura.
- Bajar ligeramente la temperatura de la masa.
- Reducir la fermentación, añadiendo más levadura.
- Añadir fosfato monocálcico en el caso de que no se haya efectuado en la fábrica harinera.

Alumno:Renzo Alejandría Fuentes
Curso : Panaderia Regional

EL DESAYUNO

 

Levante-EMV, Nueva York - Un estudio sugiere que los adolescentes que comienzan el día con una comida saludable tienden a permanecer delgados, y otro más confirma que los adolescentes que dejan de desayunar están en mayor riesgo de exceso de peso.

«Existe una relación inversa bastante significativa entre la frecuencia con la que los adolescentes informan desayunar y la cantidad de peso que aumentan con el tiempo», señaló Mark Pereira, coautor del estudio que aparece en la edición de marzo de Pediatrics. «En interesante anotar que los chicos que desayunan a diario en general llevan mucho mejores dietas y son más activos físicamente», aseguró Pereira.

Más de la tercera parte de los adolescentes entre los 12 y los 19 años tienen exceso de peso o están en riesgo de tenerlo. Y en el transcurso de las últimas dos décadas, la proporción de niños que tienen exceso de peso se ha duplicado y entre los adolescentes se ha triplicado. Se calcula que entre el 12 y el 34 % de los niños y los adolescentes dejan de desayunar continuamente, cifra que aumenta con la edad.

El nuevo estudio era tanto una muestra representativa como prospectiva, que avanzaba en el tiempo. Se le dio seguimiento a más de dos mil adolescentes durante cinco años. Los participantes llenaron cuestionarios detallados sobre sus patrones alimenticios y suministraron información sobre su estatura, peso, índice de masa corporal y actividad física.

Cuanto mayor era la frecuencia con que desayunaba una persona, menos probable era que tuviera exceso de peso u obesidad. «Aunque, no podemos hacer afirmaciones definitivas sobre causa y efecto», señaló Pereira.

OBESIDAD

Obesidad: Malnutrición Encubierta
Una falta de concientización Social

La obesidad, resulta en mayor medida, como una consecuencia de los estilos de vida que presentan actualmente las sociedades occidentales en las que predomina la cultura del sedentarismo.

Aunque existen factores genéticos que incrementan las posibilidades de tener esta enfermedad, la falta de un estilo de vida en donde se prioricen las actitivades deportivas y una buena alimentación, es cada vez más evidente.

Con la velocidad de los tiempos actuales, se deja de lado el bienestar físico y alimentacio, ya que cada día se consumen mas los menús inadecuados, por la proliferación de negocios de comidas rápidas que remiten sus productos a domicilio y agregan una reducción importante al tiempo y esfuerzo que insumía la selección, compra, preparación y cocción de los alimentos.

Como consecuencia de la globalización, por medio de la introducción de la televisión y la computadora, las industrias han logrado desarrollar y promover alimentos cada vez más calóricos, a los que apoya con campañas publicitarias que asocian su consumo con situaciones placenteras.

De esta forma, la distorsión alimentaria y del desbalance nutricional, crece cada día más junto con las ganancias de las empresas alimenticias. En efecto, según la Sociedad Argentina de Obesidad y Trastornos Alimentarios (SAOTA), la Argentina presenta alrededor del 57,8% de su población con sobrepeso, en tanto que alrededor del 15 % padece obesidad.

Por otro lado, según un informe de la Sociedad Española para el Estudio de la Obesidad (SEEO), el 18,5% de las mujeres y el 13,2% de los varones españoles, de entre 25 y 60 años, son obesos.

En Chile, la Encuesta Nacional de Salud reveló que el 22% de la población adulta tiene sobrepeso.

Por su parte, en México según un estudio de la Organización Mundial de la Salud (OMS), el 16% de la población también sufre la enfermedad y casi el 50%, tiene sobrepeso.

Estas cifras resultan alarmantes, ya que mientras no se tengan en cuenta las necesidades alimentarias de la población, ni se desarrollen proyectos de concientización hacia la sociedad, la problemática logrará extenderse aún mas en la comunidad. alimentacionsana.com

LA SPIRULINA

La Alimentación y las algas Spirulina


Lentamente en la actualidad, el consumo creciente de algas, se ha convertido en un fenómeno curioso que busca mejorar los hábitos aimenticios y la calidad de vida.

La novedad de las plantas acuáticas, se intala hoy en día como una moda, que toma sus orígenes de Occidente y de las costumbres ancestrales de Oriente. De manera que, el hombre está retomando a sus fuentes patrimoniales.

Desde el punto de vista de la alimentación, nos hemos adaptado hasta convertinos en omnívoros, a pesar de que nuestra anatomía y fisiología corresponde a un animal herbívoro. En el proceso se involucran diversos factores culturales, más el natural instinto de preservación a causa de la penuria alimentaria.

Algunas especies de algas, especialmente las microalgas azul-verde Spirulina, fueron utilizadas -en algunas regiones todavía son consumidas- por muchas culturas antiguas como mayas, aztecas, toltecas, ya que les brindaron las proteínas necesarias para la supervivencia de la población de su época.

Las Spirulina son una fuente natural de nutrientes que el cuerpo humano absorbe y utiliza inmediatamente en una extraordinaria proporción (un 90 %). Ello es debido a que, por su enorme antigüedad -entre los 3.100 y 3.500 millones de años- se encuentran en la base de todas las cadenas alimentarias que se generaron a partir de ellas.

Este tipo de microalgas azul-verde es considerado de forma unánime por los expertos en nutrición como uno de los más completos alimentos de la naturaleza, puesto que contienen más del doble de proteínas que la soja y cualquer otro alimento narutal conocido.

Considerado como el superalimento del futuro, el Alga Spirulina se presenta como una promesa de solución para uno de los mayores déficits del hombre contemporáneo: la desnutrición alimenticia.

La realidad, es reflejo del paralelismo existente en la distribución de los alimentos disponibles, en donde conviven tanto sectores alimentados en exceso -casi atiborrados-, como segmentos marginales, que sólo se alimentan con las sobras provenientes del derroche insensible de los poderosos.

Sin embargo, las plantas acuáticas se manifiestan como una de las posibilidades de mejoramiento alimentario, dado que sirven a unos y otros, corrigiendo tanto excesos como defectos, contribuyendo así en ambos, para mejorar su calidad de vida.

Biodisponibilidad de las proteínas del Alga Spirulina en comparación con otros alimentos

Se observan tenores proteicos sensiblemente inferiores con respecto a la Spirulina, según Inside MEDICINE Report - Nutriceuticals, Phytochemicals, Enzimes and other Nutrients - Spirulina, Blue Green Algae, and Chlorella, 1998. U.S.A.

Sorprendente microorganismo, reputado como superalimento del futuro, deviene del pasado más remoto de la tierra. Testigo silente de los ensayos fallidos y exitosos de la vida, ha viajado a través de miles de millones de años para constituir una promesa de solución de uno de los mayores déficits del hombre de hoy: su alimentación. En la asimétrica distribución de los alimentos disponibles, donde coexisten sectores alimentados en exceso -casi atiborrados- con otros segmentos pauperizados que sólo se alimentan con las sobras del ciego e insensible derroche de los poderosos, las microalgas Spirulina se manifiestan como una de las posibilidades de mejoramiento alimentario horizontal, dado que sirven a unos y otros, corrigiendo tanto excesos como defectos, contribuyendo así en ambos a mejorar su calidad de vida. alimentacionsana.com